Exceptuando los lideratos de Ajax, Bayern y Real Madrid al levantar la Orejona más veces de forma consecutiva y proclamarse como campeones absolutos de Europa, esta competencia de alto nivel futbolístico nos deja claro que a pesar de dicha hazaña, es tierra de nadie.
Esta semana ha culminado la primera ronda de los cuartos de final de la Liga de Campeones, donde tuvimos a un Real Madrid que contra todo pronóstico y bajas de jugadores importantes como sus defensas centrales, Raphael Varane y Sergio Ramos, lograron arreglárselas y jugar con clase y determinación, imponiéndose 3 a 1 ante un Liverpool que desde la desafortunada lesión de su estrella holandesa, Virgil van Dijk, está pasando por un infortunio momento al situarse en el séptimo lugar de la Premier League y, de esa forma, quedando fuera de competencias Europeas, después de que la temporada pasada se proclamaran campeones de la Liga Inglesa y de la Champions League el año antepasado.
Por otro lado, tuvimos una espectacular muestra de lo que verdaderamente es el fútbol. El encuentro entre el PSG y el Bayern Múnich, nos dio cátedra de lo que ambos colosos son capaces, pues a pesar del marcador cerrado de 3-2, imponiéndose de forma concreta los parisinos ante el conjunto bávaro que tuvo bajas importantes como la de Lewandovski y Gnabry, deja un resultado interesante que mantiene la ventana abierta a que cualquiera de los dos pueda pasar de ronda, si bien sabemos, el equipo alemán se coronó como campeón de la Champions League por sexta ocasión en la edición pasada y se convirtió en el segundo club en obtener la hazaña del famoso sextete.







