Prime Video volvió a lucirse con sus estrenos y esta vez presentó Nadie nos va a extrañar, una serie mexicana que se desarrolla en los años 90 y nos lleva a conocer la vida de cinco estudiantes con una estrategia para usar su talento y ganar dinero. La historia está llena de drama y logró posicionarse en los primeros puestos de popularidad dentro de la plataforma dentro de México. ¿Ya viste la serie pero el final te pareció confuso? Te damos una explicación de lo que pasó con “Memo”.
La serie Nadie nos va a extrañar se centra en cinco estudiantes que comienzan su propio negocio, aprovechan su habilidad en la escuela para vender trabajos y proyectos a sus compañeros que quieren evadir dichas responsabilidades, de esta manera obtienen dinero y además no se sienten en riesgo porque al ser considerados nerds, ninguno de sus profesores sospecharía de ellos. Las cosas comienzan a cambiar, ellos ganan gran popularidad y confianza, pero también se adentran a nuevas experiencias que terminan en una tragedia.
Explicación del final de Nadie nos va a extrañar
¿Qué le pasó a Memo al final de Nadie nos va a extrañar?
“Memo” es uno de los protagonistas de Nadie nos va a extrañar y en las últimas etapas de la serie él decide quitarse la vida. La explicación del final es que “Memo” era un chico que vivía lidiando con la depresión y eso nos lo dieron a entender a través de pequeños detalles o comentarios en la historia, estaba lidiando con sentimientos complicados y uno de ellos era la soledad. Si bien logró hacer click con algunas personas, debemos recordar que desde niño estuvo en un entorno difícil, no tenía una buena relación con sus papás y además en sus otras escuelas siempre lo molestaban.

Aunque muchos pensaron que la noticia de la mudanza fue lo que lo afectó, en realidad eran muchos los factores con los que estaba lidiando, solo que con sus amigos aparentaba estar bien porque eran un sitio seguro para él. Cuando fue a arreglar las cosas con Pascual fue con la intención de despedirse, por eso aunque parecía que estaba mejorando y sanando, su decisión ya estaba tomada.








