El 9 de agosto se añadió al catálogo de una plataforma en streaming Nadie nos va a extrañar una serie mexicana que rápidamente se robó los reflectores del contenido en línea y se posicionó, de acuerdo con la crítica especializada, como una gran promesa gracias a la enorme aceptación de la audiencia. Si disfrutaste los 8 atrapantes episodios y te quedaste con ganas de más, Prime Video ya ha subido una nueva producción que promete un gran impacto entre los suscriptores y se trata de Tengo que morir todas las noches.
Si no has visto el último gran estreno mexicano en Primer video, Nadie nos va a extrañar sigue a 5 alumnos de una escuela que dirigen el negocio ilegal al vender trabajos a sus compañeros, pero una inesperada muerte los pone los unos contra los otros. Una premisa sencilla, pero efectiva, mantiene la tensión en la escuela ambientada en los años 90, bajo la dirección de Catalina Aguilar Mastretta y Samuel Kishi.
Gracias a plataformas como Prime Video se han dado a conocer series y películas mexicanas bien estructuradas, con una sólida trama y entrañables personajes, alejadas de las risas fáciles, que son un reflejo de la sociedad y quienes somos dentro de ella. En este contexto llega Tengo que morir todas las noches, basada en el libro homónimo del periodista Guillermo Osorno, ambientada en la década de los 80 en el antiguo Distrito Federal, que sigue la vida de personajes pertenecientes a la comunidad LGBT+ y su constante lucha contra la represión.
¿De qué trata la serie Tengo que morir todas las noches?
“Guillermo es un joven despierto, anheloso, tiene la vida por delante y se quiere comer el mundo. Pero es homosexual y vive en Cuautla, un origen y un lugar que poco ofrece para alguien como él” señala la reseña disponible en Prime Video. Tengo que morir todas las noches sigue a “Guillermo”, un joven ambicioso que busca vivir libremente cuando llega a estudiar periodismo en el antiguo Distrito Federal.

Su vida tomará un nuevo rumbo cuando descubra un emblemático bar, inspirado en el Nueve (bar y centro cultural ubicado en la Zona Rosa, abierto del 77 al 89), lugar que alberga distintas y únicas personalidades que forman parte de una familia que le dio la bienvenida y él escogió. La historia es un relato multifacético de la turbulenta vida en la capital de México durante los años 80, con la aparición de la contracultura LGBT contra un régimen en decadencia y la dramática llegada del SIDA.








