Opinión

Hagamos Composta

viernes, 27 de noviembre de 2020 · 10:03

Amante del Buen Comer®
Twitter: @adelbuencomer

Disfrutar nuestros alimentos es un placer inigualable. Degustar cada bocado hasta llegar a saciarnos es maravilloso. Sin embargo, no podemos perder de vista que, al alimentarnos, generamos residuos orgánicos que generalmente terminan en el bote de la basura, revolviéndose con muchos otros materiales, generando contaminación. Como buenos ciudadanos, es importante tener conciencia de que todo lo que hacemos tiene repercusiones y la generación de basura es una de las más costosas para nuestro medio ambiente.

Todos los días en México se producen aproximadamente 86 mil toneladas de basura, de las cuales el 50% son desechos orgánicos. Como ya lo habíamos platicado en nuestra reseña anterior sobre no desperdiciar alimento, una tercera parte de los alimentos que adquiere una familia se desechan sin haberse consumido.

De manera natural, los residuos de las plantas se descomponen con ayuda de microorganismos regresándole nutrientes a la tierra (pensemos en las hojas del maíz después de la cosecha, las uvas que no maduran después de la vendimia o simplemente una manzana al caer del árbol y que no es recogida). Sabiendo esto ¿por qué estando en casa los tiramos a la basura? La comodidad de abrir el bote y depositar todo lo que “ya no nos sirve” genera contaminación al mundo y lo priva de beneficios como lo haría la composta.

La composta es el proceso de descomposición de los desechos orgánicos en el cual la materia se transforma en abono a través de procesos térmicos, con la participación de microorganismos, materia orgánica, materia seca, agua y oxígeno.

Para ahondar en este tema, contacté a Daniela Camacho del proyecto Hagamos Composta, con quien he generado una buena amistad gracias a que soy usuaria de esta iniciativa desde que supe de la existencia del proyecto en mi ciudad, Querétaro.

Daniela nos platica que Hagamos Composta nació en noviembre de 2017 en Toluca, lidereado por Gerardo Montes de Oca (Ing. Desarrollo Socioeconómico y Ambiente) quien buscó la forma de darle un manejo diferente a los residuos orgánicos de su casa, empezando con recolecciones con un par de amigos y familiares, para posteriormente impulsar el manejo de la composta en pequeña escala. Al día de hoy, el proyecto tiene una red de casi 1500 familias en 4 ciudades (Ciudad de México, Toluca, Querétaro y Cuernavaca), se han recolectado alrededor de 465 toneladas de desechos y se han eliminado más de 155 mil bolsas de plástico del relleno sanitario.

Preguntándole a Daniela sobre los beneficios de la composta, ella enfatiza que, al hacer composta, mejoramos la estructura del suelo, permitiendo con ello que haya más espacios porosos y mayor almacenamiento de agua, misma que se hace disponible para las plantas evitando que se evapore con mayor facilidad. Adicional a ello, nos trae muchos beneficios en el día a día, como reducir la cantidad de basura que generamos, fomentando una cultura más sustentable, valoramos y somos más responsables con la comida que consumimos, reducimos el uso de bolsas plásticas, entre muchas otras.

También nos comparte que no existe una fórmula secreta y perfecta para hacer composta, de hecho, afirma que hay muchas formas diferentes de hacerla, como la lombricomposta, composta caliente, composta seca, composta con heces de mascotas, entre otras. Cada una de estas tiene ciertas restricciones del tipo de desechos que pueden usarse, pero que una vez sabiendo estas, el proceso es relativamente sencillo.

Finalmente, Daniela concluye que si bien, cualquier tipo de composta requiere de atención y dedicación para hacerse, alguna de ellas se adapta a cualquier estilo de vida por lo que ¡No hay más pretextos para no hacerla! Incluso, su ánimo porque nos involucremos en esto es tal, que aquí nos comparte el proceso para hacer composta:

  • Separar desechos orgánicos (ejemplo: frutas, verduras, carne, granos y semillas, cáscaras de huevo, algodón, café, filtros de café/té, productos lácteos, pelo, uñas, salsas, dulces, entre otros)
  • Añadir materia seca (ejemplo: tierra, hojas secas, aserrín, hierba, entre otros)
  • Los microorganismos termófilos comienzan a degradar la materia
  • Durante todo el proceso mantener humedad y mover la composta para permitir la entrada de oxígeno
  • Repetir el ciclo hasta lograr la desintegración de todos los residuos y obtener la composta (parecido a la tierra)
  • Es importante señalar que este proceso puede llegar a tardar hasta seis meses dependiendo las condiciones y el manejo de la composta

Si todo esto no los convence para hacer su propia composta o no tienen la paciencia, las ganas, el espacio, el tiempo, el hábito o simplemente quieren dejar el tema en manos de expertos, Hagamos Composta ofrece el servicio de recolección de residuos a domicilio para después convertirlos en composta. Para ello, alguien del equipo de Hagamos composta los visitará en día y fecha establecidos, donde les entregarán una cubeta y un recipiente pequeño para poder ir acumulando los residuos, mismos que serán recogidos semanalmente. Lo único que tendrán que hacer es tener lista su cubeta con sus residuos orgánicos, pagar la cuota de inscripción y la de recolección ¡Y listo! Generan menos basura, ayudarán al ambiente, se sentirán más responsable y serán más consciente a la hora de consumir tus alimentos.

Queridos amantes del buen comer®, hagamos de nuestro amor por los alimentos, una práctica sustentable y de amor a nuestro planeta, poniendo un granito más a este enorme trabajo que debemos hacer para preservar nuestro medio ambiente.

¡Buen Provecho!

Amante del Buen Comer®

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