Donald Trump logró regresar a la Casa Blanca con un triunfo contundente sobre la demócrata Kamala Harris, que sustituyó a Joe Biden hace poco más de 100 días. Antes de convertirse en el presidente de Estados Unidos por segunda vez (la primera en 2016), participó en distintos proyectos mediáticos para ampliar su imagen al público como Mi pobre angelito (1990) y Pequeños traviesos (1994) por mencionar algunos, incluida diversas apariciones en la World Wrestling Entertainment (WWE) donde casi pierde la cabellera en una pelea.
Durante la temporada del 2007 en la WWE, Donald Trump fue un invitado recurrente en la empresa de lucha, normalmente en microcompetencia para definir quién era el millonario favorito del público contra el dueño de la empresa, Vince McMahon. La confrontación entre los magnates escaló hasta el WrestleMania 23, donde eligieron a luchadores para una batalla con una gran apuesta.
Donald Trump apostó su cabello contra Vince McMahon en la WWE
La elección de Vince McMahon fue Umaga, mientras que Donald Trump se decidió por Bobby Lashley en una pelea donde apostaron la cabellera. Por la intensidad del encuentro, decidieron colocar a un referí que tuviera una mayor autoridad y designaron al actor y luchador Steve Austin. Durante la lucha fueron constantes las intervenciones de Shane McMahon, hijo de Vice, pero no fueron suficientes para conseguir la victoria.

Donald Trump también ingresó a la pelea abalanzándose sobre Vince McMahon casi al final, dándole el triunfo a Lashley. El dueño de la WWE fue sentado en el escenario y rapado por los luchadores elegidos por el ahora presidente y, junto a él, lo despojaron de su cabellera. Durante la celebración de la victoria, Steve Austin aprovechó un descuido del magnate y le aplicó una “paralizadora” que finalizó la noche en WrestleMania 23.








