Silvia Pinal fue una actriz del cine de oro mexicano que se destacó por su papel en Viridiana que fue la obra maestra de Luis Buñuel, después de su estreno fue prohibida en España y posteriormente en Italia por órdenes del Vaticano. El nivel de censura que alcanzó la película la convirtió en una obra de culto que es recordada después del fallecimiento de la celebridad conocida como la última diva.
Entre su extensa línea de obras que dejarán un legado en el cine mexicano, se encuentra Viridiana que fue duramente criticada y censurada por la historia turbia que marcó la vida de Silvia Pinal. El director, Luis Buñuel, era conocido por su papel en la creación de películas que abordaban situaciones sociales que aparentemente no existían, como la vulnerabilidad de la fe cristiana que se aborda en su obra maestra.
¿Por qué censuraron la película Viridiana de Silvia Pinal?
Viridiana fue censurada debido a que Luis Buñuel abordó un tema religioso muy sensible para los católicos, que es la pérdida de la fe, así como la vulnerabilidad de los creyentes a ciertas situaciones como la sexualidad. Es una cinta de 1961 que se convirtió en una referencia en el cine nacional y estuvo expuesta al mundo, llegando a ser prohibida en España e Italia.
El director fue duramente criticado por los francos republicanos, que también estaban exiliados, y enfrentó muchos retos para poder grabarla, ya que estaba al frente de un gobierno que censuraba las expresiones artísticas. Otra razón por la que fue prohibida fue por la última escena, donde Viridiana visita a su primo “Jorge” y cuando entra a la mansión donde se encuentra con “Ramona” y empieza a jugar cartas de una manera sexual, donde se propone un trío a la interpretación.
La película de Silvia Pinal cuestiona la fe cristiana y la hipocresía de quienes lo practican, llegando a incomodar a ciertas personas de las altas esferas de la religión en el Vaticano. La historia comienza cuando Viridiana visita a su tío después de hacer sus votos, desatando una serie de eventos trágicos que cuestionan a las instituciones religiosas.









