Canelo Álvarez está de manteles largos, luego de recibir un homenaje en Juanacatlán, Guadalajara, lugar donde pasó su infancia y trabajó por sus sueños hasta convertirse en un campeón mundial del boxeo. El momento sucedió el pasado lunes 19 de diciembre, así que el tapatío acudió a la develación de su propia estatua acompañado de su esposa e hijas.
La estatua fue colocada a un costado del Río Santiago y fue puesta sobre una base de cantera y plata. Estuvo a cargo del artista plástico Sigifredo Islas, quien la construyó de una altura de 2.3 metros a base de bronce. Canelo Álvarez se dio cita a la develación con un atuendo completamente blanco, además de pronunciar un emotivo discurso.
Me siento muy orgulloso, es un honor para mí. Gracias a todos los que lo hicieron posible y a mi familia que siempre está apoyándome. Un día estuve como ustedes, aquí en Juanacatlán, con muchos sueños de ser alguien, de salir adelante, de sacar a mi familia adelante y si yo salí, ustedes también pueden, solo es cuestión de disciplina.








