El pasado 5 de diciembre, se celebro el Dia Mundial del Suelo, fecha que fue instaurada y propuesta por la Unión Internacional de las Ciencias del Suelo (IUSS), quien elaboró una resolución en 2002 para declarar el 5 de diciembre como el Día Mundial del Suelo. Esta conmemoración tiene como finalidad resaltar la importancia del suelo como un componente crítico del sistema natural y su contribución vital al bienestar de la humanidad.
A pesar de que no se toma muy en cuenta, el suelo es la base de la humanidad para la producción de alimentos, además de tener un papel primordial en otros servicios ecosistémicos como lo es el abastecimiento de agua limpia y la resiliencia ante las inundaciones y sequías. La infiltración de agua a través del suelo atrapa los contaminantes e impide que estos se filtren en el agua freática. Además, el suelo captura y almacena agua poniéndola a disposición de los cultivos para su absorción; de este modo, reduce al mínimo la superficie de evaporación y maximiza la eficacia y productividad en el uso del agua. Los suelos sanos con una elevada cantidad de materia orgánica tienen capacidad para almacenar grandes volúmenes de agua. Esto es beneficioso no solo durante las sequías, cuando la humedad de los suelos es crucial para el crecimiento de los cultivos, sino también durante las lluvias intensas porque el suelo reduce las inundaciones y la escorrentía y ralentiza el vertido de agua a los arroyos. En los suelos se encuentra el mayor depósito de carbono terrestre, por lo tanto, su preservación puede contribuir a la adaptación y mitigación del cambio climático.
Todo esto según información de la senadora Silvia Guadalupe Garza Galván, quien forma parte del parlamento y resalta la importancia del cuidado de este recurso natural.







