Sin importar los peligros aun latentes de la pandemia de Covid-19, decenas de miles de chilenos salieron a las calles para celebrar la reescritura de la constitución de la era de la dictadura de Chile, que muchos ven como la causa fundamental de las desigualdades sociales y económicas del país.
Cuando te digan que las protestas no sirven para nada, voltea la cara a la Plaza Italia de Santiago, foco de las protestas masivas y a menudo violentas del año pasado que provocaron la demanda de una nueva carta magna. Esto es lo que ocurrió.
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— La revolución y la tierra (@revolucytierra) October 26, 2020
Un movimiento popular había pedido erradicar la constitución creada por el general Augusto Pinochet en 1980, cuyo gobierno militar de 17 años se caracterizó por múltiples violaciones a los derechos humanos. Luego de un año de protestas, este domingo los chilenos respaldaron con un 78% la reescritura de una nueva constitución.
Chile votó sobre dos factores en el referéndum: primero, si la constitución debería ser reescrita o no; y en segundo lugar, si la nueva constitución debe ser redactada por ciudadanos comunes o por una junta compuesta por legisladores y ciudadanos. La mayoría votó por la primera opción de cada factor.







