Las grandes ciudades se han visto en la necesidad de adaptar sus infraestructuras a las necesidades sociales que existen en sus localidades. Tal es el caso de las urbes japonesas Matsue y Sakaiminato que están unidas por un singular y épico puente vehicular que ha sido comparado con una montaña rusa, por su grado de altura e inclinación.
Es el más grande de todo el país y, para muchos usuarios, podría considerarse como un juego mecánico extremo. Lleva por nombre “Eshima Ohashi”, fue creado con el objetivo de crear un acceso entre ambas ciudades que permita el acceso a las embarcaciones y vehículos sin entorpecer el tráfico.
Por ese motivo fue creado con dicha estructura rígida que tiene una pendiente tan inclinada que puede causar vértigo a simple vista. Los usuarios de redes sociales no han parado de sorprenderse por tan impresionante puente y aseguran que ese detalle hace a ambas ciudades únicas en el mundo







