Trump en la encrucijada con China

#Columnista

Twitter: @RicardoSolano_

El probable juicio político contra el presidente estadounidense Donald Trump podría estar cambiando estrategias en la política internacional, principalmente si hablamos del que considera su principal némesis, China. Estados Unidos y China han sido los principales actores en la guerra comercial que se está librando en el mundo, marcada por los vaivenes de la política trumpista.

Los intentos de ambos países por llegar a un acuerdo comercial que disminuya las tensiones en la economía internacional aún están muy lejos de concretarse. Conforme más se acerquen las elecciones presidenciales del 2020, Trump tenderá a presionar y endurecer sus políticas contra quienes considera sus enemigos, ya sean los chinos, los mexicanos o los iranís.

No obstante, parece que el reciente anuncio sobre el inicio de las indagatorias que podrían abrir un juicio político contra Trump le ha restado a esa administración poder vis-a-vis otros gobiernos. Los chinos han reducido considerablemente los temas que están dispuestos a poner sobre la mesa en sus discusiones con los estadounidenses a fin de llegar a una tregua comercial.

Así, los chinos están viendo la posibilidad de que el gobierno trumpista reduzca sus expectativas sobre los cambios que desean ver en la economía china con tal de alcanzar un acuerdo que Trump pueda vender a su base electoral, pero, sobre todo, a los senadores republicanos como victoria. Recordemos que, de concretarse un juicio político, será el Senado quien tenga la última palabra en la destitución del presidente. Hoy, los republicanos dominan esa Cámara y solo se mantendrían del lado de Trump si éste continúa siendo un activo para sus campañas de reelección (quienes estén en este supuesto) y para el partido en general.

Si Trump no muestra victorias contundentes en política nacional e internacional, podría ser considerado un lastre por su propio partido, permitiendo así su destitución.

Trump debería cambiar sus fichas y estrategias en la negociación con los chinos. Sin embargo, un informe anual del Ministerio de Defensa japonés dado a conocer en septiembre pasado señala que la iniciativa china denominada Nueva Ruta de la Seda, que busca financiar proyectos de infraestructura a nivel mundial, es en realidad un intento del gobierno chino por crear bases militares en lugares tales como Camboya o Yibuti. Estas bases impondrían serias amenazas a la seguridad regional en el marco de las disputas por territorios en el Mar del Sur de China.

Estados Unidos, en este sentido, está en una encrucijada. Por un lado, necesita obtener una victoria contundente en las negociaciones comerciales con los chinos a la brevedad, para continuar siendo un activo para los republicanos y no un lastre del cual tienen que deshacerse. Pero por el otro lado, tendría que endurecer sus acciones contra las políticas que buscan incrementar la influencia china a nivel mundial de cara a las preocupaciones que está manifestando su principal aliado en la región asiática.

Las opiniones vertidas en la sección de Opinión son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista de Gluc.

Más artículos de este Autor