Tenemos mucho por mejorar

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Twitter: @JLUIS_CUEVAS

Es una realidad que el morbo vende, en la actualidad, las redes sociales exigen inmediatez, aunque no necesariamente estas contengan veracidad, uno de los 4 acuerdos de Miguel Ángel Ruiz Macías habla de “no suponer”, situación que la gran mayoría de las veces se aleja de la verdad y roba tranquilidad, eso ha pasado en el caso Guzmán.

Que muchas cosas mal están en nuestro futbol, no tengo la menor duda, también, que la precocidad con la que se tratan este tipo de casos solo confirma una cosa: la gente quiere ver sangre. Víctor Guzmán -si se confirma- no será ni el primero ni el último caso de dopaje en México, también, de abrir la prueba “B” y salir airoso de la misma, la suposición volverá a entrar y más de uno dirá que todo está arreglado, que el futbol mexicano compró a la Agencia Mundial Antidopaje.

Tan grave es que se conozcan los resultados 4 meses después, como que se utilice el morbo disfrazado de información, solo para ganar un like o causar una reacción. Esa historia que nuestro futbol es turbio y todo escándalo se esconde, en esta ocasión falla en su hipótesis y es que antes de que nuestra liga, los equipos y el jugador, se enteró la Agencia Mundial Antidopaje, es precisamente ella la que informó al jugador, a FIFA y al organismo rector del deporte en el país (FMF).

Prefiero esperar antes de emitir una crítica o forma de pensamiento en relación a Víctor Guzmán, futbolista que en lo personal, las veces que he convivido con él, he percibido las ganas de trascender y salir exitoso del entorno que muchos jóvenes tienen en su adolescencia, hace no mucho en una entrevista, el “Pocho” hablaba de la suerte que tuvo de jugar al futbol y del origen, ese que nunca se olvida al momento de celebrar una victoria.

A Pachuca se le tachó de “estafador” tras la venta de Guzmán a Chivas (como si Victor fuera mercancía y Tuzos una empresa que vende productos en malas condiciones), Chivas tampoco se salvó y más de uno se burló, incluso colegas señalaron que Víctor Guzmán había hecho berrinche porque Luis Fernando Tena no lo consideraba titular para el partido ante Juárez, todos con su verdad, todos especulando.

Lo que es una realidad, es que Guzmán fue notificado el jueves pasado del posible doping, enseguida la Liga MX y los clubes se enteraron y el hermetismo se mantuvo, simple y sencillamente porque el futbolista necesitaba asesorarse y decidir. Lo que es una realidad, es que el futbolista ya decidió, hoy el “Resultado Adverso” obliga a Guzmán a abrir la prueba “B” para recuperar su carrera, de confirmarse el doping, la sanción llegará, de ser lo contrario, seguramente muchos esconderán la cabeza (en este caso borrarán los tweets). Mientras eso sucede, Chivas y Pachuca llegaron a un acuerdo, la venta se cancela, Guzmán tendrá el respaldo de Grupo Pachuca y el asecho de la prensa de twitter, esa que supone a cambio de likes y que reza como nunca por el positivo de Guzmán, para al final capturar su tweet y referenciarlo con un “se los dije”.

De todo esto lo que verdaderamente me preocupa y tendría que ocupar a todos, sobre todo a la Liga MX, es que los resultados de análisis antidoping se obtengan 4 meses después, podríamos tener equipos calificados a liguilla, finalistas o campeones con “resultados adversos” en sus pruebas, situación que sería todavía más grave; como sociedad, gremio e industria, TENEMOS MUCHO POR MEJORAR.

Hasta la próxima.

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