¿Qué pasa con Banxico?

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Twitter: @sofissy

En los tres pasados anuncios de política monetaria de Banco de México (Banxico) ya veíamos una división de línea entre los miembros de la Junta de Gobierno. El principal es Gerardo Esquivel quien había sustentado que la inflación mostraba fuertes indicios de desaceleración por lo que ya no era necesario conservar una alta tasa de referencia, aunque votaba por dejar el nivel de 8.25% durante dos reuniones, mientras que en la reunión de finales de junio votó a favor de reducirla en 25 pb y sobresalió que otro miembro (en las minutas sólo se dijo como “un miembro”) dijo que debería ya considerarse y pronto realizar un ajuste a la baja del nivel de la tasa objetivo si los precios al consumidor conservaban una tendencia de retroceso. De esta manera, ya habían indicios muy claros de que habría un ajuste bajista.

Al mismo tiempo, el consenso de analistas del sector privado estaba de acuerdo que habrían una reducción aunque se encontraba dividido en cuándo podría llevarse a cabo, ya que la Instancia Central se enfrentaba a una fuerte disyuntiva debido al contexto económico adverso, donde ya se venían dando un inicio de bajas en las tasas de los principales bancos centrales del mundo, así como una contracción de activos nacionales en manos de residentes en el extranjero, la depreciación del peso mexicano y las perspectivas de una actividad económica más débil en nuestro país.

Bajo este contexto, finalmente Banxico anunció una reducción de 25 puntos bases para llevar la tasa de referencia a un nivel de 8.00%, la primer disminución en cinco años. Resaltando que por segunda ocasión consecutiva la decisión fue dividida, ya que en la reunión de junio un miembro votó por bajarla y en esta ocasión otro miembro votó por dejarla sin cambio.

Los elementos que llevaron a que el banco central realizara este movimiento fue la fuerte incertidumbre.

Destacando que dicha palabra se repitió seis veces en el documento difundido, en torno al panorama económico mundial que han derivado a menores tasas inflacionarias y por ende a una política monetaria más acomodaticia (reducción en tasas de interés de referencia).

En torno a México, si bien comentó que los niveles de los precios al consumidor han disminuido, puso de relieve un estancamiento de la economía mexicana que de continuar así podría permitir que la inflación mantenga una dirección bajista en lo que resta del año.

Sin embargo, enfatizó en que la falta de certitud sobre la relación comercial México y Estados Unidos, así como un remonte en las tensiones comerciales en el mundo (recordando los disturbios entre China y Estados Unidos), el riesgo de que el Reino Unido salga del bloque europeo de manera desordenada (sin acuerdo), entre otros, podrían repercutir en la salud de la economía mundial con lo que llevaría a un cambio en la tendencia en los precios de los energéticos o presiones en la paridad del peso mexicano frente al dólar estadounidense, lo que podría tener un doble efecto en las perspectivas inflacionarias.

Cabe señalar, que nuevamente subrayó la importancia de promover un ambiente de  “certeza y confianza” para la inversión, la cual ha llevado a una salida de capitales reflejado en una reducción en la tenencia de activos del Gobierno Federal en manos de inversionistas que residen en el extranjero. Además, alertó nuevamente al gobierno de favorecer un ambiente de seguridad en el país, elemento que ya he mencionado en varias ocasiones en este medio, que afecta considerablemente al desempeño económico.

La pregunta aquí es si habrá otro recorte o varios en la tasa de referencia en lo que queda del año y si la Junta seguirá dividida, pues usando la palabra de Banxico, eso genera incertidumbre porque no es nada más que nosotros estamos nerviosos sobre la salud de la economía mexicana y todos sus elementos (salarios, empleo, consumo, gasto del Gobierno, etc.) sino también ellos lo han reflejado a través de su comunicado.

Además, llama la atención que el presidente de México criticó los comentarios de Banxico hacia la economía ya que dijo que:

“Se está metiendo en cosas que no le incumben”.

Déjenme decirles que aunque el mandato de Banxico es promover la estabilidad de precios mantener una inflación baja y estable, eso indirectamente tiene relación con la promoción de la economía, hasta lo señaló en su reciente anuncio, lo que deja pensar que al parecer el Gobierno Federal prefiere hacer su política económica sin complementarse con el trabajo del banco central. Enorme error.

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