Previo a la firma del T-MEC

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Twitter: @JOHN_OLIVERA

El jueves pasado se aprobó en el Senado de Estados Unidos el T-MEC con México y Canadá. Por una mayoría amplia, 89 votos a favor y 10 en contra, la Cámara Alta estadounidense finaliza el proceso legislativo para dar avance al acuerdo comercial. Falta que el presidente Donald Trump firme y que el Congreso canadiense apruebe dicho acuerdo. Todo esto previo al momento esperado, no sólo por tres naciones, sino por el mercado mundial.

 ¿Cuáles serían los beneficios y pérdidas para México?

Lo que a la mayoría de los mexicanos nos interesa, el impacto inicial sobre este acuerdo. Si esto va con pasos acelerados como ya se ha visto en las últimas semanas, podríamos iniciar este año, durante el tercer trimestre, con los primeros parámetros de inversiones que llegarían a nuestro país para iniciar con el fortalecimiento económico. Esto sería un gran apoyo y respaldo en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Sin embargo, no hay que confiarnos, ya que en medida de la confianza que transmita nuestro país al exterior será la cantidad de recursos que obtendremos para comenzar la estrategia comercial.

Por otro lado, nuestro país debe aprovechar las oportunidades que se presentarán en el primer momento de la firma del T-MEC. Flexibilizar la ley para permitir que las empresas mexicanas puedan invertir. Llegar un acuerdo trilateral interno entre gobierno, sector empresarial y trabajadores, donde el compromiso se manifieste en aligerar la ley y los parámetros fiscales, las empresas tengan 98 por ciento de su plantilla laboral a mexicanos para combatir el desempleo, y la elaboración de esquemas productivos que permita la movilidad vial, producción efectiva y seguridad laboral.

En pérdidas, si no se ejecutan las acciones adecuadas a los planteamientos que ofrece el T-MEC podemos retrasarnos en la activación económica mexicana en el mercado mundial. Aunque muchos aseguren que el primer resultado será un crecimiento en baja proporción, yo opino lo contario. La realidad es distinta. No se puede llamar crecimiento económico cuando en estos momento se está recuperando.

De igual manera, se deben considerar todos los factores que influyen dentro de este marco de oportunidades, es decir, la economía mexicana será la más evidenciada de acuerdo a sus actuaciones internas. Esto corresponde a los tres poderes en su conjunto.

¿Estamos preparados para la firma del T-MEC?

Por supuesto, estamos más que preparados para entrar en el territorio del nuevo acuerdo comercial. Tenemos mano de obra calificada, alto porcentaje de ciudadanos dispuestos a trabajar, interés en invertir, territorio, diversos recursos y esperanzas de mejorar nuestro nivel de vida, pero nos falta tres elementos fundamentales: voluntad política en diferentes niveles de gobierno y poderes, flexibilidad empresarial y mayor sustentabilidad.

Reflexión

En México tenemos todo lo necesario para ser una potencia mundial. Los esfuerzos deben ser máximos para obtener resultados del mismo nivel. No podemos permitir que continúe la degradación económica ni el desequilibrio de la distribución de la riqueza. Mientras tenemos a uno de los hombres más ricos del mundo, tenemos regiones con extrema pobreza. Esto ha sido un mal que ha existido durante años y la única forma de combatir la desigualdad es a través de las acciones, en la aplicación de la ley en todos los niveles, no hay más. Pero también, está en cada uno de nosotros como ciudadanos en mejorar, en primera instancia, nuestra casa hacia el exterior, de lo particular a lo general.

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