Nuevos relatos políticos en la sociedad líquida

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Twitter: @JoseUrquijoR

Los nuevos relatos políticos exitosos no sólo deben entender el contexto social, cultural, político y económico, sino que además, enfrentan el gran reto de adaptarse a la modernidad líquida y a los nuevos procesos de comunicación efímera, utilizando las cambiantes herramientas digitales que han llegado para impulsar transformaciones trascendentales en las  campañas electorales.

Desde que nacemos y a lo largo de nuestra vida estamos expuestos a millones de estímulos auditivos, visuales y audiovisuales, estímulos que en la era digital del internet y las redes sociales se han exponenciado de manera significativa, provocando una transformación en el consumo de información de las audiencias que cada vez discriminamos más los contenidos que consumimos.

Estas nuevas pautas del consumo de información han obligado tanto a las agencias de marketing comercial como a quienes nos dedicamos al marketing político o la comunicación, a explorar nuevas formas de contar historias y construir relatos. Nos ha obligado a encontrar un mix que permee y atienda a las audiencias que siguen informándose a través de los medios de comunicación tradicionales, como a quienes lo hacen únicamente a través de su dispositivo móvil  o al segmento que se informa y entretiene de ambas formas.

El Diccionario Enciclopédico de Comunicación Política explica que los relatos políticos:

“sirven para transmitir valores, objetivos y construir identidades. (El relato político) es una historia persuasiva que actúa a modo de ‘marca’ de un partido, líder o gobierno. (Un buen relato) moviliza, seduce, evoca y compromete mediante la activación de los sentidos y las emociones”.

Autores como Virginia García y Orlando D´Adamo dicen  que los relatos políticos son las telenovelas del poder. Hoy, en esta nueva era digital donde el entretenimiento se consume mayoritariamente vía streaming, podemos decir que los relatos políticos son las series del poder utilizadas como estrategias de comunicación política.

En esta nueva era de constantes cambios a la que el sociólogo Zygmunt Bauman denominó modernidad líquida, los retos para construir identidades políticas y narrativas sólidas se vuelven más complejos. Hoy vivimos en una sociedad cada vez mejor formada, pero al mismo tiempo, como plantea Bauman, con una necesidad de valores alternativos más fuertes que cohabiten entre los vorágines cambios y los valores comunes establecidos en las sociedades.

En este nuevo contexto se comienzan a desarrollar las narrativas que van dando forma a los nuevos relatos políticos de la región. Hay narrativas líquidas que, ante la ausencia de un entendimiento profundo del contexto, se pierden entre los millones de estímulos y no terminan de convertirse en mitos o relatos. Pero hay otros que se han adaptado a los nuevos tiempos que apelan a nuevos valores y exigencias sociales de la actualidad.

Insatisfacción con la democracia, puerta para candidatos antisistema

El Informe 2018 del Latinobarómetro indica que la satisfacción con la democracia  ha presentado una disminución constantemente en la última década. Cayendo de un 44% en 2008 hasta un 24% en 2018, y lo más alarmante es que en ningún país de Latinoamérica hay una mayoría satisfecha, sólo Uruguay, Costa Rica y Chile se acercan a tener a uno de cada dos ciudadanos satisfechos con la democracia.

Estos resultados son el reflejo del descontento social que existe entre los ciudadanos ante la falta de resultados concretos de sus gobiernos, y explica el reporte, “un país donde se desploma la satisfacción con la democracia de esa manera, donde un 73% de ciudadanos no vota por partido, donde sólo el 34% la apoya y el 41% es indiferente hacia ella, es un país listo para elegir un candidato que se ubica afuera del establishment rompiendo con todo lo establecido”.

Lo anterior, es lo que sucedió en casos como Brasil, donde un ultra derechista llegó al poder con un discurso que llamaba a la transformación sin medir consecuencias; o como en México, donde por primera vez en la historia ganó un candidato de izquierda que se ha propuesto acabar con el neoliberalismo con acciones que han cimbrado al establishment y a las formas tradicionales de hacer política e interpretar el desarrollo en el país.

El correcto uso de los relatos en la opinión pública nos sirve para generar mayor empatía de los electores con candidatos o gobernantes…

… pero también pueden representar un problema que agudice las divisiones post electorales, y pueden ser mal utilizados por gobernantes en detrimento de las instituciones.

En cualquiera de los casos, es importante siempre tener en cuenta que la prioridad es fortalecer las instituciones por encima de liderazgos unipersonales, ya que estos, mal encaminados, pueden representar un riesgo para la democracia.

Las opiniones vertidas en la sección de Opinión son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista de Gluc.

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