La tecnología en la Democracia

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Twitter: @myralar

“Una gran democracia debe progresar o pronto dejara de ser o grande, o democracia”.

-Theodore Roosevelt 

En el día a día la presencia de la tecnología como herramienta imprescindible se advierte en las actividades de las personas tanto en el rol privado como público y está destinada al mejoramiento y eficiencia de distintos procedimientos, sin embargo, ésta es el resultado de la causa-efecto; ensayo y error, o prueba y resultado, sin lugar a duda es un largo proceso de investigación, desarrollo, elaboración y por último su implementación.

En los sistemas democráticos no es la excepción y la utilización de Tecnologías de Información y Comunicaciones (TIC), se implementa en diversas etapas de las fases de los ciclos electorales o de democracia participativa y, tienen que ver de manera directa con una buena administración de los recursos presupuestales y humanos buscando en todo momento una eficiencia y eficacia en los procesos, de ahí que no sea extraño que su utilización se refleje en la organización, planificación y ejecución de procesos electorales en los que se han generado avances importantes en las diferentes fases del ciclo electoral.

Para este artículo tomé el concepto de la Organización de los Estados Americanos (OEA), se entiende por TIC al “conjunto de tecnologías que permiten la adquisición, producción, almacenamiento, tratamiento, comunicación, registro y presentación de la información, en forma de voz, imágenes y datos contenidos en señales de naturaleza acústica, óptica y electromagnética”.

Con base en este concepto, considero que la tecnología es una realidad en la conducción de elecciones, desde su organización y planificación, hasta su ejecución. Sistemas que en el desarrollo y aplicación sean apropiada hacen elecciones que incrementa la eficiencia de recursos administrativos y operativos.

Si damos una mirada al pasado cada vez más países están considerando la implementación de la tecnología electoral, que va desde sistemas de bases de datos para el registro de electores; voto electrónico, hasta sistemas de bio-identificación[1], lectura óptica y sistemas de información geográficos.

El voto electrónico se ha puesto en práctica en varios sistemas electorales desde hace más de 20 años, sin embargo, se realiza en diferentes modalidades, por ejemplo, en Brasil, Filipinas o India el voto electrónico se encuentra totalmente automatizado. Países como España, Colombia, Alemania y México, han experimentado implementarlo en elecciones subnacionales.

En general, ha ido en aumento el número de países que buscan convertir su democracia en una democracia inteligente, lo que ha provocado que existan argumentos a favor y en contra de la utilización de nuevas tecnologías, algunos que se han encontrado en distintas lecturas son:

Argumentos a favor:

  • Mejora la información pública acerca del proceso electoral;
  • Aumenta la rapidez en la transmisión de resultados electorales;
  • Facilita el intercambio de información entre los organismos electorales y otros usuarios;
  • Reduce los costos de información y aumentaría su eficiencia;
  • Fortalece la participación en los procesos democráticos y, abre las posibilidades para usarse en la inscripción electoral y en las votaciones[2].
  • A largo plazo genera menores gastos en los procesos electorales.

Argumentos en contra:

  • No hay plena confianza en los sistemas informáticos y, en consecuencia, se pone en duda el respeto a la voluntad popular y la secrecía del voto de la ciudadanía (ataques cibernéticos).
  • Construir la infraestructura necesaria implica altos costos para las instituciones organizadoras de las elecciones.
  • La capacitación para manejar y auditar este tipo de tecnologías queda en pocas manos y es difícil para la ciudadanía contar con la garantía de la legalidad de la votación.

Junto con estos argumentos, a favor y en contra, existen factores críticos que no podemos dejar a un lado y que permiten contar con la confianza que deben garantizar los principios básicos del voto: universal, libre, secreto y directo.

Desde mi punto de vista uno de los factores más importantes es generar confianza por los principales usuarios- la ciudadanía- en los distintos sistemas y en especial en la implementación del voto electrónico en su modalidad de internet. Permitiendo con ello apegarse a los más altos estándares de calidad a nivel internacional, garantizando la identidad del ciudadano, el proceso y la seguridad física y lógica de la infraestructura.

Implementación del voto electrónico en México l

En México a nivel subnacional ya se han llevado cabo procesos electorales o ejercicios participativos utilizando las llamadas TIC. Un ejemplo de ellos es el estado de Coahuila, quien de manera gradual en varios de sus distritos electorales locales ha instalado urnas electrónicas con efectos vinculantes, además de sus elecciones estatales de 2005, 2008 y 2009, con resultados positivos y aportando una gran experiencia en materia de comicios electrónicos[3].

En 2009, el entonces Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), usó urnas electrónicas en los comicios locales, en las elecciones del 5 de julio de aquel año, instalándose un total de 40 urnas electrónicas y contando la con participación del 42.5% de los electores (el siguiente paso en la materia que se da es el caso del voto por internet de la CDMX en 2012, que se tratará más adelante).

Por otro lado, en 2015 el mismo IEDF, signó un Convenio de Colaboración con el Instituto Estatal de Baja California Sur, con el objeto de ofrecer asesoría en torno a la implementación y logística del voto por Internet de las y los Ciudadanos sudcalifornianos residentes en el extranjero, implementado en la elección para Gobernador de Baja California Sur en el Proceso Electoral 2015.

Ejemplos como los mencionados comprueban que los institutos electorales locales están capacitados para el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías.

Recientemente la autoridad electoral nacional, aprobó los “Lineamientos que establecen las características generales que debe cumplir el Sistema del Voto Electrónico por internet para las y los mexicanos residentes en el extranjero”, para el Proceso Electoral 2020-2021, en los cuales se establece la planeación, implementación, ejecución, control y cierre del Voto por Internet, mismo que será responsabilidad del INE en las elecciones de Presidente de la República, Senadurías, Gubernaturas y Jefatura de Gobierno (cuando la Constitución local así lo prevea), consultas populares cuando sean concurrentes con la elección Presidencial y cualquier otra elección prevista para las y los mexicanos residentes en el extranjero, en las legislaciones federales o locales.

Caso particular es el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM), comprometido con la ciudadanía de la entidad y con potenciar el ejercicio de sus derechos políticos-electorales, ha desarrollado trabajos de investigación tendentes a conocer, analizar e implementar diversas tecnologías que permitan la modernización, automatización y reducción de costos de los procesos electorales y de participación ciudadana, específicamente para la recepción y cómputo de votos y opiniones.

De entre las tecnologías implementadas sobresalen las urnas electrónicas, los escáneres ópticos, lectores de código de barras, identificación de documentos con radiofrecuencia y el voto por internet.

Estas han permitido ampliar los mecanismos para recabar el voto en los procesos de elección y la opinión en los instrumentos de participación ciudadana, fortaleciendo la democracia en la Ciudad de México.

Una mención especial es el Proceso Electoral Local Ordinario 2011-2012, en el que por primera vez se utilizó el voto por internet, a fin de garantizar el derecho de votar a las y los chilangos residentes en el extranjero para la elección de la Jefatura de Gobierno.

Durante el Proceso Electoral 2017-2018 el desarrollo de los siguientes instrumentos se ha seguido con una metodología en apego a lineamientos que definen el procedimiento de desarrollo hasta su ejecución. Cada uno de estos sistemas electorales han sido estandarizados y regulados bajo modelos internacionales de calidad que robustecen al sistema y permite realizar evaluaciones de los distintos riesgos que se puedan presentar para generar procedimientos de seguridad en los que se establecen acciones como: auditorias informáticas, pruebas a los sistemas y aplicativos informáticos y procedimientos de contingencia[4].

Es así, que en el IECM existen sistemas para cada una de las fases de los procesos electorales: preparación de la elección, jornada electoral, cómputos, resultados de la elección y declaratoria de validez. Es importante enfatizar que estos sistemas han sido diseñados y elaborados por un área especializada en el desarrollo de estos y que forma parte de la estructura del Instituto, permitiendo con ello que el diseño se haga a la medida de las necesidades y requerimientos específicos, que den respuesta a la sistematización que se quiere realizar, además, ayuda a que los costos sean menores ya que todo se realiza al interior del mismo Instituto.

Es requisito sine qua non que el desarrollo del sistema realice exclusivamente las tareas para lo cual fue diseñado.

En el caso del Sistema Electrónico por Internet (SEI), herramienta desarrollada por el instituto cuenta con los principios de la emisión del voto, en el que asegura que el voto electrónico cumple con los principios universales:

Idoneidad

  • Personal – Existen los controles que aseguran el principio de una persona, un voto, sin posibilidad de emitir el sufragio en múltiples ocasiones por un mismo votante.
  • Secreta – Con la disociación del voto emitido de los datos del votante se asegura que no es posible vincular el sentido del sufragio con la persona que lo emitió.
  • Directa – El uso del sistema no requiere de intermediarios ya que únicamente se utilizan los datos del ciudadano, así como las contraseñas entregadas vía presencial y por SMS.

Universalidad

El SEI proporciona un medio adicional para la emisión y recepción de votos ampliando las opciones de los votantes a los que no les es posible acudir a una mesa de votación o enviar su voto vía postal, por medio del uso de dispositivos electrónicos que tengan acceso a internet.

Proporcionalidad

Existen procesos de seguridad implementados tanto en el método de conformación de la lista de votantes, por medio del pre registro, como en el sistema, con el objetivo de mitigar los posibles riesgos a presentarse.

Seguridad

El sistema cuenta con elementos que brindan seguridad en la transmisión y registro del voto en las urnas virtuales, como son: Cifrado del voto y los datos del votante, canales seguros de comunicación, firmado electrónico del voto utilizando estándares de seguridad internacionales, llave criptográfica única de la elección para el registro de votos y apertura de la urna.

Unicidad

Mediante el pre-registro, el proceso de validación de la identidad del votante y la entrega de claves de voto por internet se cumple con el principio de que la persona que tiene acceso al sistema es el titular del derecho a votar, así como que solo podrá hacerlo una vez gracias a los controles internos del SEI.

La experiencia con la que cuenta el OPLE de la CDMX en materia de voto electrónico, así como a la constante evaluación a la que se somete el SEI por medio de auditorías, revisiones de expertos y validaciones internas, es que la votación electrónica forma parte de la cotidianidad entre los ciudadanos de la Ciudad de México.

Reflexiones finales

En un nuevo paradigma donde la sociedad exige resultados que generen certidumbre, utilizando de manera eficiente los recursos, trasparentando y reduciendo costos en los procesos, debemos apelar a la tecnología de forma progresiva, tomando en cuenta las experiencias de las instituciones electorales que están avanzando en su implementación en cada uno de los ámbitos electorales, hasta culminar en el voto por internet.

Si bien es cierto que se requiere de inversión presupuestal para la implementación del sistema a mediano y largo plazo, se verá reflejado el beneficio en economías de las instituciones electorales. Asimismo, representa una eficiencia en el desarrollo de los procesos en la parte operativa, además de estar en concordancia con las políticas en beneficio del medio ambiente.

Incluso me atrevería citar una reflexión que hace el C.E. Yuri Beltrán Miranda en su intervención del Foro para la Reforma Electoral cuando se refiere a voto foráneo, mismo que el manifiesta que sigue siendo una inversión cuantiosa debido al potencial número de credencializados y que el mismo en aumento, por lo cual el voto postal resultaría en algún momento inviable para la autoridad electoral responsable, ya que el envío y el retorno del sobre-voto representa un costo al erario. De ahí que lo cito textual “…me manifiesto en favor del voto electrónico, el cual acercaría el voto al ciudadano y reduciría los costos de manera importante…”.

Los actores políticos y la ciudadanía deben de ser testigos permanentes del funcionamiento de cada uno de ellos, brindando confianza y certeza en el uso de los sistemas tecnológicos en el proceso electoral.

La transparencia como fiel testigo del desarrollo de los sistemas que acompañan a estas herramientas de las tecnologías juega un papel trascendental en el proceso de implementación mediante el cual se genera uno de los elementos primordiales para el éxito en la implementación de estas herramientas la confianza.

Es claro que migrar del voto presencial consolidado a un sistema electrónico por internet, no es tarea sencilla. Se requiere principalmente que las autoridades electorales, tanto nacionales como subnacionales, redoblen esfuerzos con la finalidad de generar la confianza suficiente en la ciudadanía hacía el uso de tecnología, a través de foros, conferencias, cursos de capacitación y quizás lo más importante, la máxima publicidad del desarrollo y funcionamiento de todos y cada uno de los sistemas que se ocupen.

Inclusive es importante involucrar a la ciudadanía, de modo que conozcan los sistemas mediante el método de prueba y error, con la finalidad de que al momento en que se lleven a cabo procesos electorales o ejercicios de participación ciudadana y las y los habitantes emitan su voto, lo hagan con plena convicción de que el sistema es seguro y que el resultado que se obtenga será el que la mayoría exprese en las urnas.

No dejo a un lado que los modelos tecnológicos permiten ser más inclusivos, ya que contando con las herramientas necesarias para que personas con alguna discapacidad o impedidas de salir por una enfermedad, puedan hacer uso de ellas y con ello potenciar los derechos políticos electorales de un sector vulnerable.

Uno de los argumentos en contra de la modalidad electrónica tipo remota, es que no se emita en secrecía o se sufrague en forma coaccionada, este tipo de acciones no son exclusivos de esta modalidad, sino que se puede presentar en cualquier tipo de elección, incluyendo la presencial o en papeleta, lo que en todo caso es materia de una controversia diversa.

Se ha mencionado a lo largo de esta colaboración la importancia de los factores críticos para generar confianza y los definiría en 3 imprescindibles: 1)asegurar la identidad del ciudadano, y para ello se debe evitar la suplantación de identidad del ciudadano, procesos de verificación de la identidad del titular del derecho y contar con doble factor de autentificación, 2) Garantizar el proceso a través del acompañamiento de instituciones con facultades para iniciar procedimientos de investigación, acompañamiento de expertos en el desarrollo de sistemas y seguridad cibernética, eventos púbicos y contar con auditorias permanentes y 3) seguridad física y lógica de infraestructura, este ultimo lo lograremos a través de garantizar la continuidad en el servicio, la seguridad de la infraestructura y la protección de los datos.

Por último, en relación a la Elección de las Comisiones de Participación Comunitaria y las Consultas Ciudadanas sobre Presupuesto Participativo que se llevarán a cabo en la Ciudad de México el próximo 15 de Marzo, está encaminada a que en dos Alcaldías -Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo- la emisión del voto y la opinión se realice a través de módulos de votación por internet únicamente, con el objetivo que cada año, se vaya aumentado esta modalidad en otras Alcaldías, hasta que se logre implementar en toda la Ciudad de México.

[1] Colombia: creó el Sistema Automatizado de Identificación Dactilar. La desmaterialización de la identidad ya es posible a partir de los lectores de huella, dando un paso a la era de biometría electoral, que es un sistema de identificación aplicados a los procesos electorales; Perú: a finales del año 2013, se diseñó el sistema de escrutinio automatizado (SEA), que automatiza la fase del escrutinio en la jornada electoral sin modificar el voto convencional o manual en las urnas y que se puso en práctica por primera vez y de forma exitosa en las nuevas elecciones municipales de marzo del año 2014; Chile: el funcionamiento del sistema tiene distinta etapas. Primero, se realiza la recepción de las actas de escrutinios de las mesas. Luego, equipos de digitadores ingresan los datos a computadoras programados exclusivamente para la transmisión de datos. Toda esa información es analizada por el Data Center, que se encargó de actualizar el conteo de votos. Finalmente, esta información se publica en el sitio web del SERVEL; Costa Rica: implementó un sistema para la identificación de votantes y una urna electrónica. El primero centrado en buscar en el padrón a los votantes inscritos para ofrecer a los miembros de la mesa electoral información suficiente que les permita determinar si el ciudadano que se presenta a votar es quien efectivamente dice ser. La segunda, consiste en otro sistema empotrado donde, una vez que el votante ha sido identificado, recibe la decisión del elector de forma digital y la almacena de forma secreta.

[2] Castells, Manuel. 2012. Comunicación y Poder. México, Argentina: Siglo veintiuno editores.

[3] Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado de Coahuila. Proceso Electoral Coahuila 2008, sine data, p. 78.

[4] El IECM cuenta con un Protocolo de Recuperación de Desastres, el cual es un documento interno de una de las Unidades Técnicas, con el cual se toman medidas en caso de presentarse algún incidente.

 

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