La importancia de la participación de la mujer en la sociedad moderna.

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Twitter: @pilyvmoran 

Vivimos en una época donde los avances tecnológicos son vertiginosos y han llevado a la humanidad a alcanzar desarrollos inimaginables, sin embargo existen aún áreas en donde esa modernidad no ha avanzado con la misma velocidad.

El avance en el desarrollo humano sigue teniendo aún grandes pendientes, por ejemplo, el de la equidad de género, es quizá uno de los que presenta un grave rezago.

El liderazgo y la participación política de las mujeres es insuficiente a nivel mundial.

Las mujeres tenemos poca representación en puestos directivos, en cargos de elección, administración pública, así como también en el sector privado. Sin embargo esto es una realidad que contrasta con su excelente capacidad como líderes y agentes del cambio.

La ausencia de mujeres en las esferas de decisión y liderazgo es un indicador clave y visible de la desigualdad de género que aún prevalece en este mundo ya tan moderno. 

Es increíble que con la modernidad en la que vivimos diariamente aún existen legislaciones, mecanismos y prácticas discriminatorias que impiden la participación y liderazgo de las mujeres en condiciones de equidad en relación con los hombres. 
Las mujeres estamos  insuficientemente representadas en la mayoría de los niveles de influencia y toma de decisiones en los ámbitos internacionales, nacionales, locales y comunitarios. 

Nuestra participación como mujeres en los procesos de toma de decisiones es clave para romper con el ciclo de la discriminación, la exclusión y la pobreza en la que vivimos.

Es necesario que las mujeres podamos hablar con voz propia, participando activamente en los procesos de toma de decisiones que conciernen a nuestras vidas, además de que nos sintamos  representadas y a su vez representemos a nuestras poblaciones.

Mucho se ha dicho de la igualdad y de la participación de la mujer en distintos ámbitos de la vida social, pública, política, empresarial, etc. No comparto las posiciones extremas en las que a la mujer se le coloca en competencia con los hombres, ni tampoco comparto la idea de menospreciar aquellas actividades que las mujeres realizan y que algunos juzgan poco relevantes. Cada mujer asume la vocación con la que se desarrolla a plenitud.

Es importante fortalecer en México las vías de participación para que las mujeres aporten todo su potencial productivo en igualdad de condiciones.

La participación de las mujeres  es histórica, pero no ha sido reconocida, no concebimos una Revolución Mexicana sin las famosas Adelitas, la Independencia de México sin Doña Josefa Ortiz de Domínguez, el voto de las mujeres sin esa primera iniciativa de Hermila Galindo, el liderazgo de una Eva Perón en Argentina que no solo luchó por las causas de las mujeres, también por los derechos de los trabajadores de su País, entre muchas otras que han abonado a la construcción de una sociedad más justa.

No ha sido menor la lucha por abrir lugares para su participación, de ahí que surgieran herramientas de acción positiva que ha reservado un porcentaje determinado a puestos importantes en toma de decisión y candidaturas políticas para las mujeres.

Uno de los cambios de este paradigma es un conjunto de elementos que tengan como objetivo vencer las resistencias, realizar y garantizar que las mejores mujeres y los mejores hombres lleguen a los espacios de poder para que nos defiendan y nos hagan sentir plenamente identificados, representados e incluidos más allá de las fronteras de la vida política de nuestro país.

Yo quiero aportar algunos conceptos que considero importantes respecto al papel que la mujer juega en nuestra sociedad. 

Es importante reconocer el trabajo de todas las mujeres; las amas de casa, enfermeras, maestras, trabajadoras domésticas, políticas, empresarias,  etc.. Porque estamos convencidos de que debemos impulsar una sociedad donde mujeres y hombres tengamos la misma participación y oportunidad; debemos buscar nuevos modelos en donde el desarrollo individual para ambos sexos dependa de su capacidad y talento, y el género ya no sea factor de incidencia en su crecimiento.

Es hora de librarse de los prejuicios y erradicar ideas adquiridas a través de los años y la historia respecto a las características laborales en razón del género. Como una cuestión de derechos, la inclusión, pero también por racionalidad práctica y económica.

El mundo está cambiando, no sólo por la tecnología sino porqué la misma sociedad nos está exigiendo un trabajo en equipo de mujeres y hombres, es por eso la importancia de la inclusión de la mujer en la vida laboral, social y política  para tener  un mejor crecimiento y así lograr ese cambio que tanto queremos para darles a nuestras familias un México mejor. 

 

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