Hash Tag Échele la culpa al PRI

#Columnista

Twitter: @ErickValdepenas

Las redes sociales han dado un vuelco de 180 grados a la forma de hacer política en México y el mundo. Su influencia ha cobrado fuerza con el tiempo, es por ello que en pleno 2020 no podemos imaginar una campaña sin ellas, sin embargo, este auge no es tan reciente. Recordarán movimientos sociales como la Primavera Árabe y los videos que sus defensores subieron en YouTube; recordarán también al movimiento 132 anti Enrique Peña Nieto, por nombrar dos ejemplos.

Hoy un tweet publicado por Donald Trump desde su cuenta @RealDonaldTrump puede influir determinantemente en los mercados bursátiles y la agenda nacional mexicana, la dicta el presidente Andrés Manuel López Obrador desde un live en Facebook en su famosa mañanera.

Estamos ante la presencia de un fenómeno de comunicación bidireccional, participativo y más abierto, en el que como sociedad tenemos a nuestra disposición herramientas tecnológicas que se han convertido en un canal directo de comunicación con quienes nos gobiernan, sin embargo, el espacio digital se enfrenta a dos enemigos: los fakes news y el cinismo de los políticos.

Quisiera enfocarme en el cinismo político mexicano. Recientemente personajes públicos identificados con el Partido Revolucionario Institucional, publicaron una serie de tweets utilizando el hashtag #ÉchaleLaCulpaAlPRI. En el marco de una campaña que pretende lavarle la cara al partido con videos que describen lo que ellos ven como “beneficios” dados al país por esta organización ¿Neta?

Hagamos un refresh de memoria. El Partido de la Revolución Mexicana (PRM) fue la génesis del hoy PRI y hablar del PRM nos hará recordar a Maximino Ávila Camacho, el incomodísimo hermano de Manuel Ávila Camacho. Maximino fue Gobernador de Puebla. Como mandatario controlaba la iglesia, el abolengo; raptaba mujeres, golpeaba a trabajadores y la historia nos dice que torturó y mató a un teniente llamado Antonio de la Lama y Rojas.

Avanzaré un poco mas rápido para llegar a nuestra época actual. En 1968 el presidente Díaz Ordaz decía una frase muy peculiar “No quisiéramos vernos en el caso de tomar medidas que no deseamos, pero que tomaremos si es necesario; lo que sea nuestro deber hacer, lo haremos; hasta donde estemos obligados a llegar, llegaremos.” Acto seguido, de manera cruel y despiadada perpetraron la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de ese mismo año.

Pasemos a los 90´s con los Hermanos Salinas de Gortari. Recordemos que Carlos fue Presidente de México y Raúl (su hermano) fue quien lo ayudó a guardar la partida secreta del Estado Mexicano.

Pongámonos en 2006, año de los tramposos. Todos recordamos el triunfo presidencial de López Obrador en esa contienda, Calderón lo robó, sabemos la historia. Está tan arraigada en su naturaleza la trampa que Roberto Madrazo, quien fuera candidato a la Presidencia de México ese mismo año, siguió los pasos de su cuate Felipe y dijo ser “el hombre mas rápido de México”. Claro, con trampa. Según él, marcó un récord histórico con sus cincuenta y pico años edad en el maratón de Berlín. El país estaba impactado, solo que al revisar los videos se evidenció que todo fue una trampa pues ¿cómo más? El señor quiso hacer fraude como lo hizo Calderón.

Ahora vamos a lo actual con sus ex gobernadores. Recordemos a Mario Marín y el caso Lydia Cacho. Circulemos con los socavones de Ruiz Esparza. Cesar Duarte y sus famosísimos 17 ranchos, prófugo de la justicia; Roberto Borge, detenido y extraditado por lavado de dinero; Roberto Sandoval y sus 17 hectáreas en San Blas y sus 12 mil cabezas de ganado, el brazo derecho de era Edgar Veyta el fiscal que lo acompañó durante su gubernatura y esta hoy detenido por narcotráfico en Estados Unidos. No podemos olvidar a Humberto Moreira, el coahuilense acusado de desviar 475 millones a empresas fake y quizás el más odiado, infeliz y sin escrúpulos de Javidu en Veracruz. Como dato adicional de 2012 a 2016 hubo 28 gobernadores priistas en 22 estados y juntos desviaron 140 mil millones de pesos del erario nacional.

Hace unas horas detuvieron a Emilio Lozoya, compadre y amigo de personajes como Enrique Peña Nieto, Ruiz Esparza, Eruviel Ávila, entre otros. ¿Qué tienen en común todos estos personajes? Sencillo, ¡todos son Priistas!

Podemos ver asesinos, lavadores de dinero, tramposos y corruptos. El presidente de aquel partido hoy toma responsabilidad ante los mexicanos para decir fuerte, claro y en todas las redes “La culpa es del PRI”. Claro que la es, eso lo sabíamos todos, ellos incluidos, pero hoy atienden al llamado de la sensatez. No es suficiente aceptar la culpa deben también pagar por ellas, vamos por buen camino. Con la detención de Lozoya ¿se destapará la cloaca del sexenio pasado? ¿Quiénes serán los próximos que caerán por las declaraciones de Lozoya?

Ante esta situación solo me queda recordar la frase de Albus Dumbledore en la película de Harry Potter que hoy se ajusta perfecta para ese partido político llamado PRI:

“Tiempos difíciles y oscuros nos guardan. Pronto deberemos elegir entre lo que es correcto y lo que es fácil”.

Alejandro Moreno, tienes mucha razón, #ÉchaleLaCulpaAlPRI.

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