El tortuoso camino de las víctimas

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Twitter: @CLopezKramsky

El camino de las víctimas hacia la justicia, en este país, es doloroso y decepcionante. Las víctimas no lo son solamente por el hecho victimizante que sufren, sea un delito o una violación a derechos humanos, sino por la serie interminable de sucesos revictimizantes que tienen que padecer en su búsqueda de la verdad, de justicia y de reparación.

A veces, parece que las víctimas son un mero botín político y administrativo, que solo sirve como trampolín para la burocracia.

El Senado de la República está analizando la terna de candidatas para encabezar la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) y, en ese contexto, inició esta semana una serie de sesiones públicas en las que víctimas o representantes de colectivos pueden expresar su opinión sobre la idoneidad de la terna. Las críticas por parte de las víctimas, se han multiplicado en contra de la terna.

Pero más allá de su idoneidad, la terna está ahí y nada podrán hacer las víctimas para cambiarla, pues fue propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador, en ejercicio de las facultades que le otorga la Ley General de Víctimas, así que lo mejor que puede hacerse es continuar impulsando cambios a través de quien sea designada como titular de la CEAV.

Quizá una de las transformaciones más importantes a realizar tiene que ver con el reconocimiento de la calidad de víctima y la inscripción en el Registro Nacional de Víctimas (RENAVI). Desde su creación, la CEAV se ha negado a reconocer la calidad de víctima de personas que acuden a esa institución sin que otra autoridad les haya otorgado dicho reconocimiento. La CEAV tiene la atribución legal para llevar a cabo ese acto, tal y como se consigna en los artículos 101 y 110 de la ley en cita, pero, por cobardía, comodidad, ignorancia o franca violación a la legislación, la CEAV se ha hecho de la vista gorda con la inmensa mayoría de personas que requieren que les reconozca la calidad de víctima.

Las víctimas han tenido que entablar sendos juicios de amparo para combatir las resoluciones de la CEAV que les niega el reconocimiento de la calidad de víctima o que remite su solicitud a alguna otra autoridad que pueda otorgarlo, eludiendo su responsabilidad de forma ilegal. Estos juicios conducen a las víctimas a procesos de uno o dos años de litigio en contra de la institución que debería protegerlas. Eso es inaceptable.

En el papel, el artículo 101 de la Ley General de Víctimas establece que el RENAVI llevará a cabo la inscripción de las víctimas que cuenten con el reconocimiento de dicha calidad y, en los casos en los que la víctima no lo tenga, dicho Registro valorará los hechos con la finalidad de reconocer su calidad e inscribirla, pero en la realidad, el RENAVI viola flagrantemente la disposición legal amparándose en el Estatuto Orgánico de la CEAV, que es una norma inferior a la ley, que no debería contravenirla, pero que a pesar de ello, remite ilegalmente dicha atribución al Comité Interdisciplinario Evaluador.

Afortunadamente los jueces federales han sido consistentes en sus criterios y en días recientes se ha otorgado, de forma firme, el amparo y protección de la justicia federal para víctimas originarias de Querétaro (por respeto se omiten sus nombres), quienes sufrieron violaciones a derechos humanos atribuibles a servidores públicos del Gobierno del Estado y cuentan con el reconocimiento emitido por la Defensoría de los Derechos Humanos de esa entidad. Al resolver su solicitud de inscripción en el RENAVI, la CEAV les negó tal derecho y remitió su caso a Querétaro, donde no existe un registro de víctimas de violaciones a derechos humanos. La negativa de la CEAV no es solo ilegal, sino artera, revictimizante e inhumana, pero lo más preocupante es que éste no es el único caso, pues abundan las quejas de las víctimas en contra del RENAVI por los trámites burocráticos, por sus criterios revictimizantes y violadores de los derechos de las víctimas y por haberse convertido en un decantador de víctimas, en lugar de cumplir su labor de ser la puerta de entrada a los servicios de la CEAV.

Aquí hay un punto que debe ser revisado y mejorado por quien sea elegida como titular de la CEAV, ya sea Mara Gómez Pérez, María de los Ángeles Haces Velasco o Melba Adriana Olvera Rodríguez.

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