26 años de plenitud

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Twitter: @JLUIS_CUEVAS

Resulta difícil explicar la mezcla de sentimientos que generó Oscar “El Conejo” Pérez este fin de semana, tanto para los casi 30 mil aficionados que se dieron cita en El Coloso de Santa Úrsula, como para los miles de televidentes que se quebraron al ver a un hombre culminar una etapa en su vida.

La nostalgia nunca será aliada, sobre todo cuando llegas a casa, pasa el tiempo y tus recuerdos solo son eso, decía Jorge Valdano que “no guarda fotos de su etapa como futbolista, en su casa no hay recuerdos, no hay camisetas, no hay balones, no hay zapatos”, solo las entrevistas y los recuerdos memoriales son aquellos que exploran su más grande etapa.

Cada cabeza es un mundo y seguramente Oscar Pérez en 26 años de carrera tendrá mucho que contar, que decir, por ello las lágrimas tras su adiós.

Un cancerbero al que retiramos más veces de las que presenció una Copa del Mundo, un tipo que con 46 años prácticamente ganó todo lo que disputó; Ligas, Copas, Concacaf, y una que otras distinción individual enmarcan ese poco más de cuarto de siglo de Pérez Rojas.

En un texto de El Telégrafo, Valdano explica que “El recuerdo es lo más dañino tras el retiro”, el futbolista partiendo como persona, basa su vida en las emociones, el intercambio de opiniones, el estar siempre con los reflectores encima sugiere una importancia constante, esa que con la que aún tras el retiro, tendrán que seguir lidiando.

Muchos de los futbolistas ya inmersos en el entorno, sueñan con tener un fin de semana para su familia, es ahí cuando llaman al retiro, no obstante, cuando éste se acerca, quisieran nunca salir de la condición en la que viven.

Oscar Pérez ha pasado a la historia, no solo por sus 740 partidos en primera división, tampoco por haber asombrado a Gianluigi Buffon en Corea-Japón 2002 o por atajarle un par de penales a Luis Figo en el mismo partido, con un físico con poca probabilidad de éxito en un portero profesional…

Oscar Pérez se ganó a todo aquel con el que convivió en La Noria, donde su carrera comenzó en 1993, parte fundamental de la última gloria celeste.

“El Conejo” mostró todo su profesionalismo en las 6 porterías que defendió (Cruz Azul, Tigres, Necaxa, Jaguares, San Luis y Pachuca), con 46 años y tras varios amagues, Pérez por fin colgó los guantes.

Aunque pudo ser mejor su adiós (con un estadio lleno y jugando algunos minutos oficiales), Oscar Pérez mostró la cara que nunca pensamos que llegaría a nuestros ojos, la del futbolista retirado, su andar lucía eterno, su resorte y particulares reflejos lo hicieron irrumpir en Sudáfrica 2010, 8 años después de su mejor momento, “el Conejo de mil batallas” volvió a una Copa del Mundo bajo la dirección de Javier Aguirre cuando nadie lo esperaba, no está de más decir que nunca decepcionó.

Las deudas nunca fueron parte de su trayectoria, por ello hoy tras 46 años y con nulas críticas a su nivel, Oscar luce vacío, atajar todos los elogios de 30 mil aficionados lo han llevado al límite, el arquero histórico se ha quedado en el Estadio Azteca, sus lágrimas han marcado el camino, una nueva etapa está por llegar y solo él sabrá donde colgará los guantes, o si en determinado momento, prefiere guardarlos y no volver a llorar con sus incontables vivencias de 26 años de plenitud.

Hasta la próxima.

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