Opinión

Inició la LXV Legislatura

MORENA pretende contar con una herramienta legal que le permita llevar a juicio político o a investigaciones penales a los gobernadores y a todos los servidores públicos de primer nivel de los estados.
domingo, 5 de septiembre de 2021 · 18:37

Inició la LXV Legislatura del Congreso de la Unión y lo hizo de noche. No porque su actuación sea irrelevante, sino porque en sus primeras sesiones, todas las decisiones importantes se fraguaron ya bien entrada la madrugada.

En la Cámara de Diputados, como normalmente sucede los días 01 de septiembre de cada año, se recibió el Tercer Informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, entregado por el secretario de Gobernación. Pero ese mismo día, por la noche, se inició la discusión y aprobación del dictamen sobre la Ley Federal de Juicio Político y Declaración de Procedencia.

En esta discusión, el bloque de oposición (PAN-PRI-PRD-MC), advirtió incansablemente que este proyecto legislativo contiene artículos que violan la soberanía de los estados, al establecer que las determinaciones de juicio político y de declaración de procedencia que dicte el Congreso de la Unión, por delitos federales, malversación de recursos federales o por los motivos establecidos en dicha ley, serán obligatorias para las entidades federativas.

Con esto, la iniciativa pretende cambiar la ley para que no vuelva a suceder algo similar al caso del gobernador de Tamaulipas, Francisco José García Cabeza de Vaca, a quien la Cámara de Diputados, hace un par de meses, le decretó la procedencia de las investigaciones penales que le imputa la Fiscalía General de la República (FGR), pero el Congreso del Estado, al recibir tal comunicación, decidió que no le quitaría el fuero por no acreditarse plenamente los hechos que fundan la acción y, en consecuencia, se desató una larga batalla legal ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Con esta reforma, MORENA pretende contar con una herramienta legal que le permita llevar a juicio político o a investigaciones penales a los gobernadores y a todos los servidores públicos de primer nivel de los estados, sin que las legislaturas estatales puedan oponerse, lo que a leguas parece una violación a la soberanía estatal y podría ser utilizada para mantener a raya a los gobernadores de oposición y así, evitar críticas a la cuarta transformación.

Por otro lado, a través de una reserva presentada por el diputado Gerardo Fernández Noroña, se aprobó dar una protección adicional al presidente de la República, pues se acordó que, cuando el Congreso de la Unión resuelva una acusación contra él, se requerirá votación calificada, es decir de dos terceras partes de los miembros presentes, para que sea viable, lo que vuelve prácticamente imposible enjuiciarlo.

Pero lo que más llamó la atención fue lo que sucedió en el Senado. El 02 de septiembre se celebró la primera sesión ordinaria de este periodo y se aprobó, entre otros, el dictamen de la Ley Orgánica de la Armada, que le permite a la Marina desempeñar funciones de seguridad pública, pero cuando se iba a discutir la Ley Federal de Revocación de Mandato, no hubo acuerdo y se tuvo que declarar un receso de varias horas. Al filo de las doce de la noche se reinició la sesión ya con un acuerdo entre grupos parlamentarios.

Con la presentación de una adenda que modifica 29 artículos del proyecto y todos sus transitorios, el dictamen fue aprobado prácticamente por unanimidad, pues solo hubo dos abstenciones, lo que llama poderosamente la atención, porque hace un par de semanas esta ley fue el epicentro del conflicto en las últimas sesiones de la Comisión Permanente y precipitó la salida de la entonces secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

El senador Ricardo Monreal dijo durante su intervención que “no hay obediencias ciegas. Hay razonamientos y construcción de acuerdos todos los días.” ¿Recordamos que, al reincorporarse al Senado, Olga Sánchez Cordero declaró que la pregunta y el dictamen no se cambiaría y que, en aparente contradicción, el senador Monreal dijo en ese entonces que, si era necesario, se cambiaría la pregunta? Pues todo indica que, en esta primera escaramuza, el senador zacatecano salió airoso.

¿Qué sucedió para que MORENA se sentara a negociar con la oposición en el Senado? ¿Es una muestra de que la normalidad parlamentaria va a regresar a la Cámara Alta después de tres años de imposiciones de la mayoría? ¿Es este acuerdo solo una golondrina que no hará primavera?

Todo indica que MORENA trató de evitar que la oposición, al no ver reflejadas sus propuestas y corregidas sus observaciones, se decantara por la acción de inconstitucionalidad, que pondría en peligro el procedimiento de revocación de mandato que se avecina en marzo de 2022 y por ello cedió modificaciones que lograron que el proyecto transitara. Pero también puede ser el anuncio de que el senador Monreal va a jugar sus cartas de negociación con más frecuencia, buscando posicionarse rumbo al 2024, incluso si eso implica separarse un poco de la línea presidencial.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @CLopezKramsky

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