Opinión

El semáforo epidemiológico en rojo y nos pasamos el alto

La CDMX no ha implementado medidas de control y reforzamiento para la prevención de contagios en los sitios púbicos.
martes, 10 de agosto de 2021 · 18:34

La variante delta de la Covid ha desafiado los mecanismos con los que nos habíamos mantenido a lo largo de 17 meses. Frente a un confinamiento tan largo, las medidas de restricción cada vez más dejan de ser efectivas por cansancio, carencia, falta de apoyos y hasta salud mental. Aún así los discursos políticos insisten en la necesidad de la reactivación económica y un regreso a clases que se convierten en incentivos para aumentar la exposición al riesgo a una variante tan contagiosa como la varicela.

Quien se acuerda de la varicela en la escuela sabrá que cuando un niño llegaba con varicela al salón se aseguraba un brote enorme donde primero se contagiaban los cercanos y luego las familias y así seguía el ciclo hasta que se enfermaba más de la mitad del salón. Así es la variante delta, se expande igual, sabes de un brote en una oficina y es cuestión de días para que se expanda en todo el piso y con sus familiares.

Mientras tanto, el semáforo epidemiológico cambia de color, pero no de actividades. Es decir, podría estar en rojo y de ninguna manera se van a volver a algún tipo de restricción, es más, la Ciudad de México no ha implementado medidas de control y reforzamiento de las medidas de prevención de contagios en los sitios púbicos donde muy pocos mantienen la toma de temperatura o el uso del gel antibacterial, entre otras.

Una vez más la falta de actuación del gobierno tiene que ser sustituida por la responsabilidad y actuación de la sociedad. Delegan en las personas la persistencia en el uso del cubrebocas, de gel antibacterial y de toma de temperatura. Mientras la autoridad no supervisa las condiciones laborales de los trabajadores que obligó a regresar a las oficinas, si ahí se dan medidas de sana distancia, jornadas laborales idóneas, ventilación, limpieza y el acceso a un sistema de salud que pueda ayudarles a cubrir una contingencia.

Recientemente el Coneval publicó sus cifras de pobreza, 52% no cuenta con seguridad social y 3 de cada 10 personas no cuenta con acceso a algún servicio de salud. Como si esto fuera poco, hay cerca de 20 millones de dosis de vacunación rezagadas bajo el argumento de la capacidad de distribución. Condiciones que se agravan con una variante tan contagiosa y que está atacando con más fuerza a quienes no están inmunizados.

La aceptación de la vacunación en México no parece ser un problema, las tasas de inmunización en la Ciudad son bastante alentadoras, pero no suficientes frente a la complejidad de lo que está sucediendo. Por ahora resta observar que tipo de decisiones gubernamentales se toman y, sobre todo, como sociedad cómo vamos a exigir rendición de cuentas una vez que esta tormenta termine.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @P_Mancebo

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