Opinión

Un poco de silencio para reflexionar

El Presidente y la famosa 4T han acaparado todo: memes, burlas, críticas y en sí: una suma de desaciertos que no quieren, no pueden o no logran ver.
jueves, 8 de julio de 2021 · 16:17

Hace casi un mes que dejé de escribir columna, el ritmo actual –a pesar de la pandemia- y la sobre saturación de noticias, imágenes e información cansan a uno de formas insospechadas que cuando uno menos se da cuenta: el cerebro está cuasi seco y las ideas han mudado a un lugar mejor.

Por eso, de pronto, es bueno recurrir al silencio y dejar que todo se acomode.

En estas semanas de silencio, tanto el Presidente como la famosa 4T han acaparado todo: memes, burlas, críticas y en sí: una suma de desaciertos que no quieren, no pueden o no logran ver; y si no lo hacen a tiempo, en tres años les va a pasar factura. Tiempo al tiempo.

En esta especie de retiro involuntario y con cierta distancia me percaté de muchas cosas que son tan evidentes y por eso mismo, tan fáciles de omitir. Lo que está frente a uno, a veces, es más complejo de entender. Estamos educados, entrenados o preparados para descifrar cosas difíciles y lo sencillo se nos hace ilógico.

Una de esas cosas es la absurda y tonta polarización en la que estamos viviendo.  Muchos podrán argumentar que siempre ha existido, pero con las redes sociales se ha evidenciado y magnificado; empero, tengo la impresión que no estaba ni tan acentuado ni eran tan extremistas las posturas.

Hoy, en el menú, nos quieren vender la idea de que sólo existen dos platillos, cuando la gastronomía mexicana es tan diversa y exquisita que sería imposible casarte únicamente con un solo platillo. Uno come por antojo o según el precio o según el estado de salud que uno tenga.

Esa insistencia en que sólo podemos comer dos tipos de sopas, empobrece nuestras papilas gustativas y nos involuciona como seres humanos.

Y sí la política está poniendo en vilo la estabilidad social, pues los líderes con afán de conservarse en el poder buscan confrontarnos en pro de unos ideales; nosotros como sociedad también le agregamos más sal a la herida.

Me explico: los veganos y los no veganos tienen una guerra fratricida donde: los primeros condenan a los segundos y éstos se burlan de los primeros. Y la película se repite con otros ejemplos: hinchas de fútbol vs no hinchas de fútbol, aficionados de toros vs no aficionados de tos, etc…

Vivimos en tiempos de mini-guerras: de verdades absolutas o mentiras a medias, de información clasificada, de “yo tengo la razón y los demás no”.

México necesita gobernantes y políticos que entiendan que México es muchos Méxicos y todos tienen cabida, que los derechos no se consultan y que no se gobierna según alguna ideología o creencia religiosa.

Merecemos gobernantes que ayuden a impulsar el nacimiento de un país más universal, incluyente, amoroso y culto.

Necesitamos gobernantes que entiendan que la educación, la cultura, la salud, la seguridad y el deporte no deben ni tienen que estar al contentillo de los políticos y año con año deberían aumentar el presupuesto que se invierte en estos rubros.

Requerimos gobernantes que sean capaces de unificar y sanar este país sin confrontarnos ideológicamente y generando las políticas públicas que necesarias para que todos habitemos en paz y armonía sin violentar los derechos del otro.

Nos urgen gobernantes que implementen políticas socio-económicas que permitan que los que menos tienen aumenten su poder adquisitivo y calidad de vida sin que eso implique violentar, quitar a los de arriba. El Gobierno y los políticos no son Robín Hood, son más entidades y personas capaces de generar políticas que regulen y normen las políticas socio-económicas.

México lleva años necesitando muchas cosas, mientras tanto: un libro para escapar de esta cruel realidad, alguna canción para musicalizar la estadía y una rica bebida para pasar con un poco de sabor los malos tragos de la vida.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @AlfiePingtajo

 

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