Opinión

Lorena, de los 10K de Nike a los 555 de Ultraking

Lorena es la primera mujer en el mundo que concluye el Ultraking de Badajoz, España; además es la primera ultramaratonista que recibe la medalla al Mérito Deportivo 2019.
domingo, 18 de julio de 2021 · 17:52

Cuando Lorena corrió su primer 10K le angustiaba saber si llegaría al kilómetro 7 y de ser así, qué le pasaría. Nunca había corrido 10K sin parar, por esos años ya daba tres vueltas en los Viveros y le parecía una hazaña; ese día, en una de las primeras carreras nocturnas de 10K que se hacían en la Ciudad de México, con miles y miles de corredores a la luz de la luna, Lorena se enamoró perdidamente de las distancias y en ese momento no lo supo, pero frente a ella esa noche estaba una hoja en blanco que la esperaba para escribir una historia que ahí arrancó y que sigue pidiendo palabras, pero sobre todo más y más kilómetros.

Lo que esa noche prendió a Lorena fue que “para poder concluir las largas distancias se debe marcar un objetivo, al que hay temer, pero cumplirlo y saber que el camino es incierto, porque no sabes lo qué va a pasar”, nos dice Lorena.

Meses después de la carrera nocturna, Lorena corrió su primer medio maratón, de los que organizaba ESPN (¡vaya que se extrañan!). La ruta tomaba una subida por Ejército Nacional que no era fácil así que “en el kilómetro 17 ya iba yo dando las nalgas” recuerda, pero siguió para cerrar con todo y llegar a la meta con las lagrimas que lo único que hacían era pronosticar que le faltaban las pruebas más duras, antes tuvo que pasar la de los 42K por las calles de la CDMX.

Poco a poco sumaba metros y metros cuando Lorena descubre la montaña, de la que la atrapan la quietud y aire puro, y sobre todo la superficie que cambia paso a paso “porque cada zancada se da sobre un piso diferente… o bien hay una piedra, un charco o un desnivel, y curiosamente mientras corro en la montaña nunca pienso ni en la distancia que ya recorrí ni en la que me falta, nada más corro y corro”, nos asegura Lorena que ya se ha ganado un lugar entre los corredores de ultramaratón.

La ruta de Lorena, después de esa noche de correr sobre la histórica avenida de Paseo de la Reforma ha sido espectacular en todo el significado de esa palabra, la que incluye correr el 63K de Guachochi, Chihuahua y quedar en 6to lugar, luego hacer dos medios Ironman (70.3) y quedar en 1er lugar y de ahí tomar un reto mayor: correr el 80K del Desierto de Atacama (Chile), reconocida como una de las carreras más duras en su categoría y ahí lograr el 1er lugar.

En Atacama aprendió lo más valioso que puede dejar una carrera. Durante el trayecto sufrió una crisis del sistema digestivo, lo que desató en ella el miedo que da la incertidumbre, de no saber qué va a pasar, y ahí aprendió que ella, Lorena, “soy más fuerte que los demonios que me quieren frenar y una sensación de moverme para poderme vencer a mí misma me llevó a pensar en Gia, mi hija, y desde entonces en momentos en que se dan las crisis la imagen de mi hija me lleva a dar todo lo que tengo”, y vaya que ha sido el combustible que le da el empuje y en esa ocasión obtener el 1er lugar de esos 80K.

La idea de un reto mayor llega a Lorena y el resultado es una ecuación que contiene más distancia en menos tiempo, a la que le añade altura; el resultado la hace plantearse una meta inédita: hacer cuatro ultramaratones en diferentes puntos del mundo y en cada uno de ellos subir el pico más alto de esa región, prueba que sacó adelante en 12 meses, empezando en marzo del 2016 con el Ultramaratón Desierto de Tabernas, España, (65K) y subió la Cumbre Al Mulhacen (3,018 MSNM); siguió el Ultramaratón Desierto de Fiambala, Argentina (100K) y subió el Volcán de San Francisco (6,018 MSNM); en noviembre corrió el Ultramaratón Desierto de la Laguna Salada, México (69K) y subió el Pico de Orizaba (5,624 MSNM) para cerra con en marzo del 2017 al correr el Ultramaratón Desierto del Sahara, Marruecos (60K) y subir la Cumbre al Toubkal (4,024 MSNM).

En todas las pruebas quedó en primer lugar; excepto en la de México, que la fatiga le pasó la factura, pero con todo y ese cansancio acumulado llegó en segundo lugar. Este reto le dio el récord mundial de ser el único ser humano en sacar adelante esa hazaña que representó dejar durante el entrenamiento la familia y el trabajo, “pero sabía que tenía que ir por mis sueños, cuando subí al Toubkal me quedé como media hora arriba, era mi manera de festejar y disfrutar lo que había conseguido, que era saber que podemos lograr lo que queramos”, comparte Lorena con esta columna.

Lorena no quedó exenta del impacto de la pandemia y el encierro, pero previo a ello le faltaba completar lo que es la primera parte de esa hoja en blanco que se encontró en la noche de los 10K.

Para octubre de 2018 participa en el UltraMan de Zacatecas, México, y en esta prueba Lorena salió ganadora además de que fue la única mujer de las participantes que acabó la competencia, y una vez cruzada esa meta, el siguiente paso: el Ultraking de Badajoz, España; la cita: un año después y que consiste en hacer 515 kilómetros… ¡pero sin parar!

Desde luego que Lorena lo concluyó y por eso tiene el registro de ser la primera y hasta ahora la única mujer del mundo que lo ha conseguido. A Lorena la han sacado a flote la imagen de Gia en sus jornadas más complicados cuando escucha la voz de su hija decirle: “mamá, ¿ahí te vas a quedar?”, y es cuando todo el entrenamiento físico y todo el entrenamiento mental se juntan para decirse que es un caballo salvaje que nació para recorrer las llanuras y los montes y nos dice que “cuándo lo tienes en el corazón, nada es imposible”.

Como un pequeño pero relevante reconocimiento, Lorena es la primera ultramaratonista que recibe la medalla al Mérito Deportivo 2019.

Al parecer, la hoja blanco de la noche en que Lorena corrió su primer 10K sobre Paseo de la Reforma ya la escribió, cuando menos la primera parte y en breve la compartirá con todos nosotros en las páginas de un libro del que lleva por título “Kilómetro 500”, del que pronto tendremos la reseña en “Pisando Fuerte. El corredor recreativo y su mundo”.

Lorena corre con:

Playera: Su preferido es un “top” azul que ha usado en gran parte de su competencia

Short: Le encanta correr con una malla negras que la han acompañado por lo menos en cuatro de sus competencias

Tenis: Brooks

Gadget: Garmin

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @gdlpedro

 

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