Opinión

La Jefa de Gobierno… ¿pierde autonomía?

Sheinbaum tiene enfrente una prueba mayúscula al tener a un operador del presidente como segundo de abordo, esto puede llevarla a perder sus aspiraciones y su estilo de gobierno.
martes, 13 de julio de 2021 · 17:00

Sin duda el presidente y su 4T están en crisis. Las pruebas que demuestran esto son muchas, los ataques viscerales y sistemáticos a la prensa, los ataques a la clase media, a las organizaciones de la sociedad civil y a todo lo que represente un discurso o posición disidente ha sido atacado y menoscabado desde la mañanera del presidente.

Además de los ataques desde la mañanera se han observado otros instrumentos de control político. Desde el partido, Mario Delgado elevó el nivel de los ataques con tal de demostrar su lealtad a la 4T, ya que salió la secretaria de la Función Pública, y el dirigente del partido ha sentido el desprecio de los cercanos al presidente. Prueba de esto fue la celebración del triunfo en las urnas donde los militantes abuchearon a Delgado y vitorearon a Sheinbaum.

Al paso de los días seguiremos viendo los cambios para el siguiente trienio, así como los ataques que busquen minimizar daños, mantener simpatías y garantizar que el modelo de gobierno de la 4T (sea cual sea) se mantenga por al menos un periodo más.

Por eso la mayor preocupación que tienen está en la Ciudad de México, si los votos y simpatías de los capitalinos transitan a uno de oposición (sea cual sea) la fuerza de la 4T puede ver su fin más pronto de lo que esperan.

Paradójicamente la Jefa de Gobierno tiene una buena gestión, a grandes rasgos y a pesar de los errores, ha logrado contener la pandemia, dar subsidios, construir transporte público, contener la inseguridad y mejorar la administración pública local. Como toda gestión podemos criticar que no ha resuelto ninguna de las crisis del Metro, controlar al cártel inmobiliario o ampliar la infraestructura de agua y saneamiento.

Aún con esto, no le basta a la Jefa de Gobierno para mantener su autonomía política y para eso han nombrado a Martí Batres como Secretario General de gobierno de la Ciudad. ¿Será el fin de la autonomía de la Ciudad? O ¿Será el fin de la autonomía de la Jefa de Gobierno?

Anteriormente, en aquellos años en los que el Jefe de Gobierno era López Obrador, Claudia Sheinbaum fungía como secretaria del Medio Ambiente y fue una de las defensoras fervientes en la construcción de los segundos pisos. Sí, argumentaba que hacer más vías para automóviles sería mejor para la Ciudad que hacer transporte público. Esto era parte de las pruebas de la lealtad incondicional que a lo largo de los años le demostró a AMLO.

En tanto que cuando comenzó a despegar su carrera en como Jefa Delegacional y ahora como Jefa de Gobierno su tono buscaba ser más independiente y moderado, pero sin perder su lealtad al presidente. Así que construyó un estilo de gobierno basado en los datos y expertos (tecnocracia, pues) y eso ha mantenido a raya algunos problemas de la Ciudad.

La jefa Sheinbaum tiene enfrente una prueba mayúscula al tener a un operador del presidente como segundo de abordo, esto puede llevarla a perder sus aspiraciones y su estilo de gobierno o demuestra su habilidad política para saber librar la vigilancia del presidente y con eso mantenerse como candidata presidencial.

Yo creo que México está en tiempos de tener una presidenta, pero no, una títere de AMLO.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @P_Mancebo

 

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