Opinión

Saltemos a la cancha

El domingo es una de las ocasiones en que cada persona que quiera puede saltar a la cancha y participar en el juego que nos va a afectar por años.
miércoles, 2 de junio de 2021 · 08:49

Muchas veces he leído o escuchado que la veda de los procesos electorales se le llama el período de reflexión de los votantes y ciudadanos. En este aún pandémico 2021 creo que la reflexión de estos días no solo es necesaria sino urgentísima.

Pero no me refiero a que reflexionemos nuestro voto y posicionamientos políticos. Tampoco si me gusta o no tal o cual partido o los gobiernos que emanaron de ellos y su desempeño.

Creo que la reflexión más necesaria y urgente tiene que ver con los que no estamos en los reflectores políticos, la inmensa mayoría de mexicanas y mexicanos que nos hemos tenido que soplar la spotiza, las acusaciones que buscan repartir la omnipresente mierda en la clase política y las promesas y campañas ridículas y casi imposibles de cumplir.

Es necesario mirarnos al espejo y estudiar con detenimiento el reflejo que nos ofrece, ¿qué observamos?

Este es un ejercicio que, históricamente, nos da miedo a los mexicanos. Así como nos pintamos tan machotes y entrones (o en su caso de carácter fuerte y echadas pa' lante), la verdad es que siempre que podemos buscamos echarle la papa caliente de nuestra responsabilidad social y ciudadana a quien sea, cuando sea y como sea por que así podemos despotricar y convencernos de que somos unas pobres víctimas de ellos, los otros, de los que sean.

Y es que en esto somos uno de grandes exponentes globales.

Por ejemplo, si la selección nacional no llega al anhelado quinto partido es por que no fue penal, porque el arbitraje fue sesgado o por que jugamos como nunca y perdimos como siempre. Nunca he escuchado a nadie decir que quizá la culpa proviene de que el fútbol no es visto como un deporte sino un negocio y que los abundantes talentos son tratados como dioses y desechados cuando son víctimas del star system que no les pide crecer, madurar y desarrollarse.

Es mejor seguir echando la chela frente a la pantalla que involucrarnos, presionar y pedir a los clubes que cambien.

Cambie de este ejemplo la palabra equipos por partidos políticos, jugadores por políticos y deje la actitud indolente de la ciudadanía y verá a qué me refiero.

Todos los días nos quejamos de un presidente, de un gobernador, un legislador o cualquier otro político electo que nomás no da una, que nos engaña y es corrupto. Tan mal los hacemos ver que parecen seleccionados en ronda de penales.

Pero nos mantenemos afuera de la cancha, es más, ni siquiera asistimos al partido y lo vemos en la comodidad de un celular, una pantalla o una Tablet. Si se llega al triunfo, ganamos, si toca una derrota, es culpa de ellos.

Peor aquí es donde pierde un poco el sentido esta comparación que les he presentado, porque los aficionados no son dueños de los equipos o del estadio o la televisora que perpetúan el mal desempeño mundialista.

En cambio, todas y todos los ciudadanos somos dueños y poseedores de México, aunque actuemos como si no lo supiéramos o no nos importara.

El domingo es una de las ocasiones en que cada persona que quiera puede saltar a la cancha y participar de forma breve pero determinante en el juego que nos va a afectar por años.

Cuando se trata de fútbol, sabemos las estadísticas, conocemos el desempeño de cada jugador, las lesiones y entendemos sus capacidades. Es decir que hacemos la tarea y nos enteramos, aunque eso no haga variara nada en el partido.

En cambio, el día de la votación, la gran mayoría no saben ni los nombres de los candidatos, mucho menos sus propuestas y por supuesto, no tenemos la más pálida idea si están reeligiéndose o no. No sabemos cuantas leyes han presentado o que decían, ¿alguna vez ha pedido que apoye una iniciativa o cumpla sus promesas de campaña su senador o diputado enviándole un correo o una carta de solicitud?

De igual forma, en las urnas y las canchas esperamos que alguien, un superdotado nos salve y se haga cargo de todo, en todo momento y que salva a todos llenándonos de esperanzas injustificadas o pensando cosas chingonas.

Este domingo dejemos todo eso atrás. Veamos por quién votamos, cuál es la alineación de cada equipo, decidamos la estrategia que queremos que juegue este gran equipo llamado México.

Vayamos a las urnas, seamos ciudadanos de verdad, saltemos a la cancha que nos pertenece y juguemos el partido de nuestra vida. Los veo en el estadio.

#InterpretePolitico

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @HigueraB

 

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