Opinión

Un fin de semana azul

Juan Reynoso se encargó de ir pegando todos los vidrios de un cuadro que parecía no tener arreglo.
lunes, 31 de mayo de 2021 · 15:25

#BalónAlÓleo🎨⚽️

No fue fácil llegar hasta este momento, el futbol y sus vueltas tienen lágrimas por todos lados, reacciones eufóricas y sorpresas, eso es lo que representa el juego para la vida, hoy quiero centrarme en el fin de semana, en dos personajes que con estilos muy particulares, se han encargado de cautivarnos, cada uno a su manera, los dos con el corazón azul, y como si se tratara de una historia de Alejandro González Iñárritu, estas historias se viven en ciudades diferentes, casi al mismo tiempo.


Viajemos a París, ubiquémonos en uno de los barrios más pobres de la capital francesa, es 2010, N’golo un joven de 19 años, acompaña a su padre a la recolección de basura mientras se aleja de la posibilidad de jugar al futbol, el niño se hizo joven y el joven pronto se llenará de responsabilidades, jugar al futbol será solo diversión y un pasatiempo, mientras tanto en América, Juan comienza a escribir su historia como entrenador, un par de títulos en Perú lo hacen soñar con el futuro. Ambos, 11 años después festejarían el mismo fin de semana, el primero limpiando el terreno y dejándolo pulcro, tal y como en su juventud dejaba las calles parisinas, el segundo, soñando despierto, tal y como lo imaginó en sus inicios como entrenador.


Es muy difícil no emocionarse con historias de este tipo, si bien es cierto el futbol simboliza para muchos la oportunidad de salir adelante, de cambiar su condición social, pocos asimilan con tanto éxito su origen, el agradecimiento a su Dios y la estabilidad necesaria para asumir su entorno. En 2012 N’golo Kanté encontró a los 21 años su debut con el U.S. Boulogne de la segunda división de Francia (un día después, Chelsea conquistaría su primera Orejona), y aunque ese año su equipo descendió, no había pasado desapercibido por el Caen, equipo que lo fichó y con el que ascendió a la primera división francesa  para en 2015 llegar al Leicester City de imInglaterra, aquel año fue campeón y la historia de cenicienta la conocemos todos, hasta ahí vamos bien. Después llegó al Chelsea, fue campeón del mundo con Francia y campeón de Europa League y Champions League con los blues, lo que quiero resaltar es “la Estrella” que tiene N’golo, la humildad con la que vive y la buena voluntad, esa que dignifica el deporte y su persona.


Kanté fue blanco de elogios el fin de semana, el sábado volvió a anular a Kevin de Bruyne, tal y como lo hizo en la semifinal del Mundial de Rusia entre Francia y Bélgica, tal y como lo había hecho días atrás con Messi en ese mismo mundial. A pesar de trabajar en la zona más congestionada del campo, N’golo difícilmente comete faltas, el sábado pasado no fue la excepción, se llevó el MVP y lo hizo de nuevo, volvió a llevarse los suspiros de todos, y es que un tipo que gana 17 Millones de euros anuales, lo entiende todo cuando conduce su viejo Mini Cooper, pudiendo traer cualquier convertible del año, se apena cuando le elogian y contrario al resto, prefiere no besar la Champions, solo toca el trofeo, agradece a su Dios, a su padre y a su destino.


Horas después de tan espectacular gesta azul, Juan, técnico peruano, está a las puertas de la historia más grande, esa que para muchos pudo simbolizar “un gran final de la película de su vida”, el destino es caprichoso y él lo entiende perfectamente, 11 años atrás había imaginado venir a México, dirigir a Cruz Azul, nunca imagino que sería él, el encargado de devolverle la fe a la maltratada afición celeste, hablaba de destino porque Juan nunca fue la primera opción de la alborotada directiva celeste, Reynoso fue presentado el jueves 7 de enero, 3 días después estaba debutando con derrota como entrenador celeste, el rival fue Santos. Con poco tiempo de trabajo y con un vestidor hecho trizas, Juan se encargó de ir pegando todos los vidrios de un cuadro que parecía no tener arreglo.


Fueron 2 derrotas consecutivas las que pusieron a Reynoso en jaque, 15 días después de su presentación, algunos ya pedían su salida, Juan trabajó esos 15 días como loco y la primera victoria llegó, la historia de victorias consecutivas la conocemos todos, la alquimia parecía estar preparada y el final le sonrió tanto a Juan, que hoy imagina un nuevo futuro.


Yo no sé cuanto les debe la vida a N’golo y a Juan, lo único que tengo claro es que estos dos le han dado al futbol todo lo que jamás imaginaron, Kanté está camino a pelear un Balón de Oro que se resistirá a recibir, Reynoso tiene todas las credenciales para convertirse en un Trelles o un Cárdenas en Cruz Azul. Canta Juan, Celebra N’golo, el futbol se pone de pie ante sus gestas en UN FIN DE SEMANA AZUL.

HASTA LA PRÓXIMA

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @JLUIS_CUEVAS

 

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