Opinión

Muertos y votos

Es triste, pero quien quiera ser político y acceder a un puesto de elección popular, debe estar dispuesto a arriesgar su vida y la de su familia.
domingo, 30 de mayo de 2021 · 21:15

El próximo domingo 6 de junio, más de 93 millones de mexicanos estamos llamados a las urnas para elegir a 500 diputados federales, 15 gobernadores, 30 congresos locales y mil 900 alcaldes, en las que se consideran las elecciones más grandes de la historia de nuestro país.

Pero todo este proceso ha estado marcado por la violencia contra políticos y candidatos. Es triste, pero quien quiera ser político y acceder a un puesto de elección popular, debe estar dispuesto a arriesgar su vida y la de su familia, sobre todo en algunos estados como Guanajuato, Veracruz, Tamaulipas, Estado de México, Guerrero, Oaxaca y Michoacán, en donde, muchas veces, las autoridades locales están coludidas con grupos del crimen organizado.

Con el reciente asesinato de la candidata de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Moroleón, Guanajuato, Alma Barragán, suman 88 los políticos asesinados en el actual proceso electoral, donde 34 de ellos, fueron aspirantes a puestos de elección popular al momento de ser asesinados.

De acuerdo con el Indicador de Violencia Política en México, elaborado por Etellekt Consultores, de los 88 políticos asesinados, hay tanto candidatos opositores a gobiernos estatales como al gobierno federal. Atacaron a candidatos de los partidos PAN, PRI, Morena, PRD e incluso independientes.

De los 34 aspirantes y candidatos asesinados, 29 competían por puestos del ámbito municipal, como alcaldías, regidurías y sindicaturas; de estos, el 89% eran opositores a los alcaldes que gobiernan en los municipios que buscaban gobernar o representar.

En reciente conversación con el portal DW, Rubén Salazar, director de Etellekt Consultores, destacó que si el poder criminal controla determinados estados y municipios es porque hay un poder a nivel local que lo permite, que se colude con él y se beneficia.

Rubén Salazar destacó que la transición democrática, que derrocó en el año 2000 al PRI, después de más de 70 años en el poder, abrió la puerta a nuevos partidos políticos y alianzas, pero también a nuevos grupos criminales.

Ricardo Ravelo, periodista y escritor especializado en la materia, afirma, por su parte, que el crimen organizado se está convirtiendo en el gran elector de esta contienda. Atribuye esto a la inacción del Estado mexicano, lo que ha empoderado a los criminales en casi todo el país. Ravelo dice que se trata de una violencia cotidiana, que se recrudece en tiempos de campañas políticas.

Ante este clima violento previo a las elecciones, las autoridades federales y locales se notan ausentes o rebasadas. No obstante, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) federal activó un mecanismo de protección a candidatos a principios de marzo pasado.

El último reporte disponible muestra que, hasta el 30 de abril, había 234 candidatos que denunciaron amenazas, 65 recibieron protección de alguna corporación local o federal. El 82% de los casos eran de aspirantes al cargo de presidente municipal, de acuerdo con Rosa Icela Rodríguez, titular de la SSPC.

El reto es grande, sobre todos si consideramos que en el actual proceso electoral participan más de 150,000 candidatos a más de 21,000 cargos de elección popular.

Lo cierto es que México vive tiempos violentos, donde nuestra democracia está a prueba. Por ello, es de vital importancia que acudas a votar este próximo 6 de junio para decidir el rumbo que queremos para nuestro país.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @UZETASUM

 

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