Opinión

Feliz Chardonnay

El Chardonnay es como un lienzo en blanco que desplegará los colores que queramos plasmar en él. Estas son sus características.
jueves, 27 de mayo de 2021 · 08:43

En días recientes se celebró el Día Mundial del Chardonnay. Si bien no existe un calendario oficial o único sobre los días festivos y celebraciones en el mundo del vino, lo hay de manera informal y consensuada sobre algunos días donde se recuerda o festeja algún evento, o como en este caso, un tipo de uva. Para algunos el día de este varietal fue el 18 de Mayo; hay otros calendarios que lo indican el 27 del mismo mes. Lo importante, al final de cuentas, es la oportunidad de hablar del Chardonnay, ya sea como vino terminado o de la uva que le da origen.

Junto con otros varietales como Sauvignon Blanc o Pinot Grigio, quizá el Chardonnay sea una de las uvas mundialmente más conocidas (y más plantadas) a lo largo y ancho de los continentes y una de las características más interesantes de ella es la capacidad que tiene de mutar, ajustarse y cambiar según el lugar donde crece y las técnicas de producción del vino que se le apliquen. En otras palabras, el Chardonnay es como un lienzo en blanco que desplegará los colores que queramos plasmar en él: puede ser un cuadro con formas y colores sobrios, o bien, llenos de vida y de forma exótica. Todo depende de qué tipo de pintura queremos, y siguiendo este ejemplo, quiénes son los destinatarios, para qué se va a utilizar o quién lo va a comprar.

El Chardonnay un vino versátil y lo podemos encontrar en varias modalidades 

Voy a describir tres que me parecen las más importantes y relevantes hoy en día. En primer lugar, podemos encontrar vinos Chardonnay con acidez alta, mineralidad elevada y aromas cítricos. Un claro ejemplo de este tipo de vinos es la zona francesa de Chablis (que de forma oficial es parte de Borgoña, siendo ésta su zona situada más al norte). El clima frío provoca que las uvas mantengan su acidez; generalmente no se utiliza barrica en el proceso de fermentación o añejamiento y por ende, el vino mantiene sus sabores primarios de forma primordial. Este vino maridaría muy bien con una ensalada de cítricos o un ceviche.

Otro ejemplo diferente del Chardonnay es el que se produce en el valle de Napa o Sonoma, en California, en Estados Unidos. Este estilo es exactamente lo contrario a Chablis. El clima cálido de la costa californiana hace que las uvas desarrollen una buena cantidad de azúcares y aromas de frutas maduras. Son vinos que por lo general, llevan a cabo la fermentación maloláctica y pasan tiempo sobre lías, por lo que tendrá aromas de mantequilla y de pan tostado. Son además vinos que suelen añejarse en barrica, por lo que los aromas de vainilla y humo estarán presentes también. Suelen tener acidez media o baja y son vinos robustos que maridan bien con una pasta cremosa.

Por último, otra expresión de la uva Chardonnay la podemos encontrar en Champagne, Francia. Este varietal es utilizado para la producción de este famoso vino espumoso que goza de una alta reputación (y precios elevados). El clima frío del norte de Francia (cercano a la zona de Chablis) ayuda a que la uva retenga su acidez y aromas cítricos que son altamente cuidados en la producción de Champaña. La gran diferencia es que este vino llevará a cabo una segunda fermentación (que producirá el gas, tan característico de él) y los aromas se habrán de combinar con aquellos de pan y levaduras, por el tiempo que pasa sobre lías (autolisis) y maridarlo con papas fritas o pollo frito (¡aunque suene extraño!) es una gran combinación.

En conclusión, cada vez que alguien nos pregunte si nos gusta el Chardonnay, primero habría que responder a cuál de todos se refiere. En cualquier caso y en sus diferentes versiones, esta uva es también una gran favorita. ¡Feliz Chardonnay!

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @fedeling

 

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