Opinión

Frida, la corredora que se hizo boxeadora, y no dejó de correr

Paradójico, Frida -corredora y boxeadora- encuentra la paz en el movimiento.
domingo, 2 de mayo de 2021 · 16:36

Pisando Fuerte
El corredor recreativo y su mundo

Paradójico, Frida -corredora y boxeadora- encuentra la paz en el movimiento. Creadora de guiones, Frida corre y en esos pasos da pinceladas de personajes sobre el lienzo que le regalan la Fuente de la Templanza o el amanecer en ascenso o descenso del Castillo de Chapultepec; mirar los edificios que despuntan, desafiantes a la gravedad, rumbo a las nubes y por ello retan su mirada; ahí nacen escenas que luego, ya en prosa, podrán ser pobladas por personajes con historias, muchas de estas historias descubiertas por Frida entre la gente en esas mañanas de corrida.

Y para los que crean que infancia no es destino, Frida tiene en su memoria las imágenes de su madre y de su padre corriendo en el Ocotal y en el Desierto de los Leones, incluso su mamá sigue trotando y su padre corrió hasta antes de su accidente, y eso la lleva de vuelta a la casa de su niñez en Acopilco, ahí en Cuajimalpa.

Frida corre tres veces a la semana y otros tres boxea; la carrera le da condición y ya es su estilo de vida; disfruta la carrera porque escucha a su cuerpo, se relaja y la mente va tras su padre, con los pasos sacude (o lo intenta) el dolor que nos dejan las perdidas, en especial las de los seres con los que crecemos.

En el box no se da esas licencias; se concentra con todo lo que puede y fija su mirada como embudo al cuello de botella, para evitar que un golpe escurridizo la haga tambalearse sobre sus pies y caer; ese es el reto en el box, no caer; seguro a los profesionales les interesa noquear al rival; a Frida no, a ella le interesa activar en alerta todo su cuerpo y con ello descubrir capacidades que sin el box jamás las hubiera identificado, en ese momento se olvida del trote pero la corrida le da estabilidad y fuerza para resistir los golpes, pero también para lanzar sus puños al frente.

La corrida para Frida es con calma y la velocidad depende de la conversación que tiene con su cuerpo, lo escucha y llegan a un acuerdo; paso de 6 o 5:30 minutos el kilómetro, pero más allá de eso la meta es encontrar la armonía en ese momento que cada minuto es de ella, solo de Frida de nadie más; muchas veces es un viaje a su infancia, o un encuentro introspectivo o platicar con su papá que al morir para ella representó que “sacudieran todo mi mundo y correr es sacar ese dolor”.

No va a carreras, nunca, alguna que otra ocasión se propone correr 21K y traza la ruta por miles de Chapultepec que ya conoce, porque sabe que hay más rutas de las que la gente conocemos, en ellas se pierde para buscar preguntas y muchas veces respuestas, para seguir platicando con su cuerpo, con su hija y con Gabriel, pareja que es muy pareja; sí, para Frida correr es transitar por la vida, y en ese tiempo es dar un paseo por su vida pasada y su presente y asomarse a un futuro que está en cada zancada.

En ocasiones, a Frida la acompañan a correr su hija de 11 años, vivir cerca de Chapultepec es un regalo que disfruta y en conjunto recorre con su hija entre 6 y 7 kilómetros y también, a veces, se les une Gabriel. Estoy seguro de que ella le da un presente a su hija en cada paso, en cada kilómetro, como se lo dieron su madre y su padre, pero sigue siendo, como muchos de nosotros, una corredora solitaria.

Por ello, conmina a gente a buscar un actividad deportiva porque “yo descubrí mucho en correr y boxear, y mi idea es que todos tenemos la necesidad de encontrar una actividad en particular; sé que lo que a mí me generan estas dos actividades no lo es para todos, pero sí hay muchas actividades que pueden producirnos esa gran satisfacción que nos regala el deporte y nos da armonía, yo creo que el cuerpo humano está diseñado para la actividad física, sin demeritar para nada la actividad intelectual; a mí el box y el correr me dan cosas que ni en sueños lo soñé, lo que nos genera el deporte son sentimientos gratos”, remata Frida, y seguramente no hay mejor palabra, grato, palabra que ya en desuso significa gratuito, y el lugar común lo dice: las mejores cosas en la vida son gratis, añado: las mejores cosas en la vida las da el deporte.

Y si no lo creen, pregúntenle a Frida, mi amiga que boxea y que corre a buen paso.

Frida nos recomienda:

Para Ver: Losers, serie que está en Netflix que narra historia de deportistas en muchas ocasiones ligadas al fracaso, nos la recomienda porque son documentales que dejan de lado esa narrativa que incluye a la fuerza una narrativa de éxito, y sí, está la historia de un boxeador y la de un fondista, no se la pierdan, gran recomendación de Frida, yo ya la empecé.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @gdlpedro

 

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