Opinión

De la Mujer Maravilla a un sistema de cuidados corresponsable

En este modelo las mujeres nos vemos con más exigencias y a ser multirol, a ser trabajadoras, cuidadoras, madres, cocineras, guapas, delgadas, entaconadas, maquilladas y demás.
martes, 23 de marzo de 2021 · 17:24

Aprovechando el tren de la Liga de la Justicia quiero platicar de un modelo muy generalizado entre las mujeres y es el de la Mujer Maravilla. En este modelo las mujeres nos vemos con más exigencias y a ser multirol, a ser trabajadoras, cuidadoras, madres, cocineras, guapas, delgadas, entaconadas, maquilladas y demás.

Continuamente se observa que a las mujeres se les pide que cumplan con múltiples tareas, sobre la idea de que pueden hacer varias cosas a la vez, pero en el fondo significa una sobre explotación y un costo social elevado por la falta de división de tareas.

Las mujeres debemos repartir esa carga con los hombres, el Estado y el mercado. Organismos internacionales plantean la necesidad de generar espacios corresponsables de cuidado y crianza, que permita poder compaginar el trabajo privado con el profesional.

La exigencia por ser una Mujer Maravilla es una trampa que termina por violentar a las mujeres, porque hace que se entreguen a las tareas de otros y olviden el autocuidado, así como el derecho al tiempo propio.

Necesitamos reconocer como sociedad que tenemos demandas desproporcionadas sobre las mujeres. Estas demandas van con el cuidado, con la exigencia de que sean profesionalmente feroces al paralelo de que tengan que verse y cumplir con el resto de las tareas que se les asigna en sociedad.

Jugar el papel de la súper heroína genera cargas mentales y físicas de largo plazo, impide el pleno desarrollo de las mujeres y estanca sus posibilidades de crecimiento profesional.

Hay días en que se antoja ser la Mujer Maravilla, sin duda, pero reconocer que existe una sobrecarga, debería ampliar el diálogo social sobre lo que necesitamos de las políticas de bienestar y cuidados.

Está muy invisibilizado el trabajo de cuidado en México, se asume que lo hacen las mujeres, pero no todas las familias tienen suficientes integrantes para mantener ingresos y cuidados al paralelo.

El Estado tiene que hacer políticas de protección social y cuidados con enfoque de género, esto es fundamental para generar una senda de crecimiento económico, pero también, para impulsar la cohesión social y el bienestar.

Dejar de asumir que las mujeres tienen roles y que si los rompen es porque tienen la “fuerza” para hacerlo es una estructura que se tiene que arrancar para siempre.

La pandemia ha hipervisibilizado la desigualdad y la sobrecarga que padecen las mujeres, por lo que sería necesario que la nueva normalidad permita cambiar el sistema de protección social y generar un sistema cuidados para todos con la responsabilidad del Estado, el mercado y la sociedad.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @P_Mancebo

 

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