Opinión

Hola, soy Laura y yo corro

Laura, como cualquier corredor, en caso de salir a la calle a trotar debe cuidarse de los autos, de los asaltos… y como las mujeres, debe sumar la violencia de género.
domingo, 21 de marzo de 2021 · 19:11

Pisando Fuerte. El corredor recreativo y su mundo

“Soy Laura, periodista de formación y ahora navego por las aguas de la comunicación política.” Estas podrían ser las palabras con las que se presentaría mi querida amiga Laura. Se trata de dos actividades que casi a cualquiera le dan una imagen de lo que es la vida de ella, pero atrás de cada una de esas tareas hay una que es especial: Laura es corredora.

Ella corre cada kilómetro puntualmente como lo manda su rutina, como si fueran las mensualidades que debe cubrir de la hipoteca, no falla a ninguna porque sabe que los intereses son altos y si no paga la deuda pierde la casa… para efectos de la corrida en casi todas las ocasiones significa nuestro cuerpo.

Para Laura, a diferencia de muchos de nosotros no es tan sencillo correr. Ella tiene un matrimonio equilibrado y aun así su día arranca a las 5:30 y desde esa hora está corriendo… no en la calle ni en la banda, sino dejando todo listo como son desayunos para ella y su marido (él se encarga de la cena y de la comida cada quién resuelve; así lo han establecido), recámara en orden y lista del súper hecha. Eso le lleva cuando menos hora y media y su gran reto es acabar a las 7:00, entonces sí, hora de correr. Siempre lo logra, a menos que el trabajo se interponga con algo urgente, en cuyo caso pospone la jornada de corredora para la noche.

Laura, como cualquier corredor, en caso de salir a la calle a trotar debe cuidarse de los autos, de los asaltos… y como las mujeres, debe sumar la violencia de género… aunque existan personas con otros datos, es una realidad que las mujeres corredoras son un grupo vulnerable. Laura lo sabe y más porque ella no tiene con quién salir a correr por sus horarios y porque en su grupo de corredoras, que encabeza la coach Priscila Filisola (IG: y_ademas_corredora y FB: y además CORREDORA) nadie vive por su zona, así que entre semana corre en la caminadora y los fines de semana que sale a la calle, lo hace con todas las precauciones como son escuchar música nada más con un audífono o de plano sin música, buscar calles seguras (si es que las hay), estar atenta todo el tiempo y si bien su eventual compañero de trote la acompaña lo lleva con una correa especial que va atada a la cintura para dejar las manos libres. “No es un perro grande ni mucho menos, pero me da confianza y pues no corro sola”.

Como decíamos, nunca perdona una corrida, y es que además de satisfacción, correr le da estabilidad mental y resuelve conflictos laborales mientras corre… “me pone feliz correr”, nos dice, “en cambio, cuando no corro… me da para abajo”.

Ella considera que en los días más difíciles de la pandemia no sintió ni el encierro ni sus consecuencias, gracias a su grupo de corredoras y la coach Priscila, que junto con la corredora Araiz Arriola (TW: @AraizCorre) formaron una red de apoyo entre más de 70 mujeres; tenían retos mensuales (como sumar kilómetros y no kilos), clase virtuales de fuerza, cardio, ejercicios funcionales y cuestas con fartlek… bueno, hasta clases de cocina saludable y de pintura, Laura considera que fue darle buena cara a algo muy lamentable. Además, en abril llegó su caminadora, en ella hizo dos 21.1K, uno de ellos fue el tradicional medio maratón del Día del Padre, ya saliendo a correr a la calle ha sumado un medio más a sus piernas.

Ahora, a un año de distancia, confiesa que ya el encierro sí le pesa, así como la falta de carreras presenciales… “siguen los retos que nos pone la coach, pero ahora sí digo: qué sigue”.

Las coincidencias no sé si existan, pero Laura y yo tuvimos esta conversación hace un par de semanas y justo ese día se cumplían cuatro años de que su abuela materna falleció, la causa: enfisema pulmonar. Laura era una adicta a la nicotina como pocas personas que he conocido, incluso ya como corredora fumaba.

Laura atestiguó la extinción de la vida de su abuela, a la que adora y seguirá adorando, en ese momento se planteó un cambio de vida, esa noche, al ver partir a su abuela asumió el reto de correr un maratón y siguiendo el consejo de su padre no dejó el cigarro de golpe, lo fue haciendo poco a poco hasta amanecer un día y no fumar más. “Fue un proceso muy difícil, siempre estaba de mal humor” y viendo la película de Trainspotting recuerda que el protagonista (Mark Renton) reflexiona que las personas adictas tienen la alternativa de cambiar una adicción por otra: ella eligió el vicio de correr; poco tiempo después Laura cruzaba la meta del maratón de Monterrey.

Hoy, Laura esta lista para correr el maratón de Chicago, lo hará en 2022 y tal vez sin mayor información veremos en este propósito un reto sencillo; para Laura no lo es, y la razón es que por prescripción médica no tiene permitido correr más de 21.1K, esa es la secuela de un desprendimiento de retina, pero Laura va a cruzar la meta en Chicago, tan cierto como que su abuela la va a ayudar con los últimos kilómetros de esos 42.2K… ya la veo!!!

Sigue a Laura en Twitter y en IG en @lauravega6661

Para ver: Brittany corre un maratón. Sin duda ya la viste, pero este tipo de películas desde mi experiencia las puedo ver una y otra y otra vez… Una maravilla de cómo se superan las adversidades siempre, y claro, en tono de comedia, es algo que hay que además de agradecer, disfrutar. Yo la vi en Amazon Prime.

 

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @gdlpedro

 

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