Opinión

Entre Brozo y una mujer desnuda

¡Qué raro! Cuando en Brozo criticó a los gobiernos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, no había criticas para su trabajo en la radio y la televisión.
lunes, 15 de marzo de 2021 · 07:26

Actos de poder 

Cuando Sabina Berman escribió Entre Villa y una mujer desnuda, hablar del machismo aún era un tabú. De eso han pasado alrededor de 30 años.

Hoy, hablar del machismo, del acoso sexual y la violación, es tabú si quien presuntamente lo comete es un prominente político.

Desde hace días se orquestó un intento de linchamiento virtual en contra de Víctor Trujillo y su personaje de Brozo. Él, criticó la decisión de MORENA para postular a Félix Salgado Macedonio, acusado de violación por su presunta víctima (aunque ha desistido de seguir con la acción penal ante la indiferencia de la Fiscalía de Guerrero).

¡Qué raro! Cuando en Brozo criticó a los gobiernos de Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, no había criticas para su trabajo en la radio y la televisión.

Todo el ruido en las redes contrasta con el silencio sepulcral de los críticos de Brozo cuando, en sus programas, puso en ventana de los medios los casos de pederastia en la Iglesia Católica o los abusos sexuales en contra de mujeres por parte de la policía en Atenco.

Tras la andana al payaso y su creador se esconde la verdadera intención que es la de desviar la atención y pasarle la carga del abuso al critico y no al acusado de violación.

No he leído en ninguno de los mensajes en contra de Brozo ninguna queja de las mujeres que, según los detractores de Trujillo, fueron usadas por éste para fomentar el machismo.

Lo que sí he leído es la cosificación de esos neo redentores de la moral pública, que agravian a las mujeres que colaboraron como edecanes de Brozo (todas ellas actrices o modelos) a las que dicen defender, las consideran en sus mensajes como cosas o algo no son, las “cosifican”, pues.

Víctor Trujillo salió de la tv abierta en 2017. Escuché de muchos de sus ahora detractores, lamentar la falta de esa voz critica en los medios.

Lo que nunca vi de los moralizadores de hoy fue apoyar a Brozo y su decisión de apoyar la causa feminista. No los vi comentando ni ensalzando la participación de Marta Lamas, que tenía un espacio permanente en el programa. Tampoco los vi reproduciendo en sus cuentas de Twitter o Facebook o YouTube la participación de Católicas por el Derecho a Decidir que participaron en El Mañanero.

Y qué decir de la presencia periódica de las presidentas de GIRE que visitaron periódicamente el programa de Trujillo. No, eso no era políticamente correcto. Muchos habrían tenido mermas en sus bolsillos al incomodar al poder en turno.

La andanada en las redes sociales es una estrategia para desviar la atención por la postulación de un personaje al gobierno de Guerrero. Algunos de los que por décadas hemos apoyado al presidente Andrés Manuel López Obrador, lamentamos la presencia de un personaje que no abona en nada a la transformación del país y menos de un estado como Guerrero.

No somos pocos, pero sabemos que el ruido de quienes callan o atacan esperan obtener prebendas del ala radical que usa la transformación de México para beneficios de sus grupos.

Seguirán con su guerra de bots, pero los disparos les están saliendo por la culata. Víctor Trujillo y su personaje, Brozo, tendrán más, mucha más audiencia gracias a la campaña emprendida en su contra.   

La Letrina. ¿No sería más congruente que los críticos de Brozo, conservadores de nuevo cuño, cuestionaran al gobernador Astudillo y al exfiscal Olea por encubrir a un acusado de abuso y violación?

¿Por qué no veo a las indignadas y a los indignados pidiendo cuentas a los hermanos Sandoval por haber revivido el caso en contra del candidato a gobernador?

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @Fercoca

 

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