Opinión

La simulación del caso Félix Salgado Macedonio, candidato de Morena en Guerrero

Al final el partido del neopriismo guinda demostró que vale más la línea dictada por un solo hombre, que toda indignación de las diputadas y feministas del partido
lunes, 1 de marzo de 2021 · 15:51

Sea por buena suerte o sensibilidad política, puedo decir que desde hace décadas tengo un buen porcentaje de bateo cuando nos referimos a percibir las decepciones políticas que se avecinan.

La entrada al primer mundo de Salinas de Gortari; la decepción democrática y a falsedad de su personaje campaña de Fox; la insensatez de la guerra contra el narco sin planeación ni conocimiento de Calderón; la falta de voluntad política y conveniencia de Peña para completar el SNA; la reposición por el TEPJF de la candidatura Independiente del Bronco a contra mano del INE; la dolosa retórica de campaña de López en 2018 y su alianza con la ultraderecha anti diversidad; la falsedad en el escenario “muy catastrófico” de López-Gatell y la ausencia de estrategia anti pandemia; la seguridad de que Gibrán Reyes realizaría una campaña opaca buscando la presidencia de Morena y la inutilidad de la gira del ego de Anaya (esta es apuesta al 2024, pueden citarme) son algunos de los pequeños y grandes aciertos en mis dudas y escenarios decepcionantes, incluso antes de dedicarme al análisis de lo público.

El secreto de esto consiste en afinar el olfato ante la simulación, desde ahí todo es de bajada. Y la mayoría de las ocasiones esto consiste solo en ver la lógica, o falta de, en las secuencias de acciones, antes de llegar a un veredicto personal.

Por esta razón, cuando el pasado 26 de febrero la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena tuiteó que se repondría el proceso de selección para la candidatura a gobernador de Guerrero, no salté de alegría y celebré el triunfo de la presión social que había “roto el pacto patriarcal” y  tuiteé mis dudas sobre el “triunfo”, con lo que gané algunos comentarios duros de amigos y colegas.

Y es que recordaba las noticias, entrevistas, declaraciones mañaneras y filtraciones que se habían realizado durante el proceso de acusación del candidato en pausa.

El testimonio de primera mano de la parte acusadora señaló un trato desigual y sesgado hacia los equipos legales que les apoyaba con respecto al que se les dio a aquellos que trataban de comprobar la falsedad de sus acusaciones. Por ejemplo, la denuncia de que los abogados de Salgado Macedonio estuvieron presentes en las declaraciones de denuncia ejerciendo presión e intimidando, mientras que el equipo legal que las apoya tuvo prohibido hacer algo semejante, al no permitirles estar presentes cuando el candidato tenía que hacer gestiones similares.

Otro factor que me hizo dudar del anuncio de la reposición fue que el líder real del partido, el primer morenista y hombre fuerte de Palacio, había declarado al menos en dos conferencias mañaneras su apoyo a Salgado, mientras descalificaba las acusaciones y movilización contra el candidato morenista en Guerrero como ataques de grilla electorera, simulación e ideas importadas usadas por sus oponentes conservadores.

Un tercer punto para dudar fue la redacción de comunicado que provocó un efecto de corcho de sidra, una explosión de júbilo en redes sociales, por que el “candidato violador” había caído. En ningún momento se habló de separar de la candidatura a nadie, ni de justicia o reparación para las víctimas, solo se anunció que se recomendaba la reposición del proceso de selección y la revisión de los perfiles de los posibles candidatos y candidatas.

Se celebró como el rompimiento del pacto patriarcal, del triunfo de la presión desde las “benditas redes sociales”. Por sano escepticismo pude evitar hacer en las felicitaciones a unaComisión que demostró su falta de valor y su servilismo.

Para la noche era claro que todo era una simulación. Los cargos contar Félix Salgado Macedonio se desestimaron y sus derechos políticos intrapartidistas quedaban firmes, o sea que sería parte de una nueva encuesta y sería, con mucha probabilidad, nuevamente elegido candidato.

De nada valió que, de acuerdo con filtraciones recogidas en los medios, la presidenta de la CNHJ de MORENA quisiera cancelara la candidatura de la incordia, pues la mayoría de la comisión, que fue denominada como feminista por los voceros oficiosos de costumbre, siguió la línea.

Al final el partido del neopriismo guinda demostró que vale más la línea dictada por un solo hombre, que toda indignación de las diputadas y feministas del partido. Tampoco las evidentes contraposiciones a la normativa interna en las que incurrió la CNHJ, violando sus estatutos y el dejando sin efecto el lema “no engañar, no mentir, no traicionar”.

Quedó claro como en el caso del fideicomiso de 2017, la desaseada disputa por la dirigencia y la operación cicatri$ que siguió, entre muchos otros ejemplos, que han adoptado con nuevos bríos la tradición simuladora que tanto mal hizo en los gobiernos panistas y priistas.

No se entiende de otra forma que se reponga un proceso y no se cuestione la viabilidad de una candidatura a gobernador, mientras que se violentan e incumplen artículos de los documentos normativos de un partido.

La pregunta que queda ante esto: si así es dentro del partido, ¿qué podemos esperar de sus gobiernos?

#InterpretePolítico

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @HigueraB

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