Opinión

¡Sin gas!

México se volvió dependiente del gas natural de EU en los sexenios de Calderón a la de Peña Nieto. Y la generación de electricidad depende en gran parte de la buena voluntad de EU.
domingo, 21 de febrero de 2021 · 20:19

Los apagones que vivimos la semana pasada en distintas zonas del país, ponen en evidencia la falta de una política energética que garantice la existencia de insumos fundamentales para la generación de energía eléctrica, en particular el gas natural.

En la última década, México se volvió dependiente del gas natural de Estados Unidos: de la presidencia de Felipe Calderón a la de Enrique Peña Nieto. Y la generación de electricidad depende en gran parte de la buena voluntad de Estados Unidos.

Por eso, cuando la inusual tormenta invernal azotó hace unos días a Texas y Nuevo México, y sus gobiernos decidieron suspender el suministro por la emergencia, nuestro país se quedó sin luz. El apagón afectó a millones de mexicanos.

México utiliza gas para generar alrededor del 60 por ciento de su electricidad. Mientras que Francia, Japón y Alemania compran menos del 52% a un solo país, México importa 90% del gas desde Estados Unidos. Entre los países con alta dependencia externa de gas natural, el nuestro es el que depende en mayor proporción de este insumo para la generación de energía eléctrica.

En México, 54% de la electricidad se genera a partir de este hidrocarburo, gracias a la conversión de plantas de generación con combustóleo por gas natural.

El gas natural en Estados Unidos es barato porque tradicionalmente las petroleras de esta región lo vieron como un desecho inevitable de la producción de petróleo del que viene acompañado. El crudo lo cobran a unos 50 dólares por barril, mientras que el gas a 3 dólares por millón de BTUs.

Las empresas se concentraron por precio y margen en el negocio del llamado oro negro. Lo mismo ocurrió en Pemex. Ni Felipe Calderón, ni Enrique Peña Nieto y tampoco Andrés Manuel López Obrador, comprendieron la importancia estratégica del gas natural nacional. Los primeros pensaron que era más barato comprarlo que producirlo en México. Dígase lo que se diga la tendencia no cambió con la llegada del gobierno de la 4T.

Hoy, de acuerdo con datos de Pemex, México produce una cuarta parte menos de gas natural que hace cinco años. Al mismo tiempo, el desperdicio de gas extraído por esa empresa productiva del Estado se elevó 15 por ciento en ese lapso. Simplemente lo lanzan al aire por falta de ductos y máquinas para aprovecharlo.

Reportes de la Secretaría de Energía, señalan que, entre enero y septiembre del año pasado, se importaron cinco mil 479 millones de pies cúbicos de gas al día, cuando en 2010 la cifra era de mil 459 millones de pies cúbicos.

En el mismo lapso, la producción de gas de Pemex se ha reducido en 49.6 por ciento que son dos mil 484 millones de pies cúbicos diarios menos.

En el marco de la larga transición política mexicana, el debate en torno al gas natural ha adquirido relevancia, y esto obedece a que la expansión del consumo no ha sido acompañada por una mayor producción nacional, especialmente en los últimos años, lo que ha resultado en crecientes importaciones para satisfacer la demanda. 

Ante los precios récord del crudo, que alcanzaron los 100 dólares por barril entre 2007 y 2008, el país concentró sus inversiones en petróleo, pero con el declive de los megayacimientos Cantarell y Ku-Maloob-Zap, hemos recurrido desde entonces a las importaciones de gas.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @UZETASUM

 

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