Opinión

Redes sociales y terapias de grupo

Pocas cosas me parecen más peligrosas que un gobierno empecinado en redefinir la libertad de expresión, con prisas y mayorías para legislar a la ligera.
jueves, 18 de febrero de 2021 · 11:51

Ricardo Monreal presentó una propuesta para regular las redes sociales y “garantizar el derecho a la libre expresión”. Como era de esperarse, le llovieron tantas críticas en las propias redes sociales que tuvo que poner freno de mano y convocar a la realización de un “parlamento abierto” para discutir el tema. Vale la pena señalar que esta ha sido una práctica recurrente de MORENA y en particular del Senador Monreal, quien suele llamar la atención de actores importantes a través de posicionamientos controversiales para atraerlos a la mesa de debate, y después posicionarse como el “gran moderador” de posturas extremas.

Llama la atención que la postura de la que parte el Senador Monreal es de la de “proteger la libertad de expresión”. Esto suena loable, y por supuesto, difícilmente alguien se opondrá a la protección de este derecho fundamental. Pero si analizamos las reglas que ha impuesto, por ejemplo, Twitter, es posible pensar que, hablado de redes sociales, en nombre de proteger la libertad de expresión, se abriría la puerta al uso de lenguaje violento, las amenazas extremistas, el abuso o el acoso, incitaciones al odio, la manipulación de las plataformas para amplificar o suprimir información, la interferencia en procesos cívicos y la difusión de información falsa, por solo mencionar algunas. Todas estas conductas que acabo de enlistar actualmente están prohibidas por las reglas de Twitter y pueden tener como consecuencia el bloqueo de cuentas. Por eso, me cuesta trabajo pensar en qué términos plantearían una iniciativa: ¿sería para eliminar todas estas conductas como causal de bloqueo para proteger la libertad de expresión? ¿El IFT, como lo propone el Senador, tiene los recursos y capacidades de convertirse en el gran moderador del contenido de las redes sociales? Me sorprendería mucho que el Senador Monreal piense que este es el caso, pues apenas hace unas semanas quería desaparecer a este instituto. Lo que no me sorprendería es que quisiera darle esa atribución hoy, para que el Ejecutivo la herede mañana cuando decidan absorber las funciones del Instituto Federal de Telecomunicaciones. En ese momento sí que el artículo sexto constitucional se revolcaría en su tumba.

Facebook y Mark Zuckerberg se han pronunciado por un trabajo conjunto entre las plataformas, la sociedad y los gobiernos para determinar las reglas de uso compartido, pero no creo que cuando Zuckerberg propuso eso, estuviera pensando en ejercicios de simulación como lo han sido los “parlamentos abiertos” de la 4T. Estos ejercicios han funcionado más bien como una terapia de grupo donde todos los especialistas explican las razones y argumentos para establecer una cosa en la ley, y después las mayorías morenistas terminan haciendo lo que el presidente diga, aunque se contradiga todo lo expuesto por quienes dominan los temas. Y si no me creen, búsquenlo en internet, si todavía tienen luz.

Llevamos ya meses en varios caminos peligrosos, y pocas cosas me parecen más peligrosas que un gobierno empecinado en redefinir la libertad de expresión, con prisas y mayorías para legislar a la ligera.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @abi_mt

 

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