Opinión

Reforma patriótica y justicia al sistema eléctrico nacional

Lo que es claro es que posiblemente en los próximos meses se manifieste la ruptura política de la coalición “Va por México”.
jueves, 7 de octubre de 2021 · 17:36

En los últimos días la noticia que ha causado mayor revuelo en el país ha sido la iniciativa de reforma a la Ley de la Industria Eléctrica presentada por AMLO. Esto, posteriormente a su tercer informe de gobierno y que, además, fue enviada al Congreso de la Unión para su proceso legislativo. Sin embargo, tal parece que para algunas personas consideran que esta acción es solo una distracción política para no esclarecer diversos puntos expuestos en el informe anual del mandatario, pero la realidad va más allá de una propuesta del Ejecutivo, tiene tinte político – estratégico.

¿Cuál es la importancia de esta reforma?

Sorprende la reacción que tuvo el Partido Revolucionario Institucional (PRI) al desmarcar una tendencia que la mayoría de los partidos de oposición a López Obrador han mantenido durante estos casi tres años. En un momento inesperado el presidente del CER del tricolor, Alejandro Moreno, declaró que no estarían en contra de todo lo que el gobierno federal presentara como iniciativa ¿Será una estrategia inteligente que le permita negociar con el gobierno o en realidad mantienen sus principios institucionales? Lo que es claro es que posiblemente en los próximos meses se manifieste la ruptura política de la coalición “Va por México”, pese a las declaraciones de los representantes de esta coalición que mencionan la continuidad del acuerdo, la pregunta es ¿por cuánto tiempo?

Se rumora que esta iniciativa fue presentada con un fin en específico, provocar el famoso dicho “divide y vencerás”, pero no cabe duda de que esto contiene distintas aristas que, sin duda alguna, involucran aspectos mayores como el económico, social y electoral.

La iniciativa de reforma a la Ley de la Industria Eléctrica retorna a un esquema nacionalista que busca la rectoría del Estado sobre una de las energías principales del país, en la cual, de llegar aprobarse se lograría lo siguiente:

Rectoría del Estado

Con el Decreto de Extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro y sus derivados se comenzó a fraguar la entrega de la industria eléctrica a los particulares a través de contratos directos, concesiones y reformas a los artículos 25 y 27 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, principalmente, entre otros.  Así como la entrega de ciertas funciones de la Comisión Federal de Electricidad y su desmantelamiento público.

¿Energías limpias?

Se ha demostrado que algunas de las nuevas prácticas de generación de energías limpias, verdes o ecológicas no son factibles, incluso son contraproducentes para el medio ambiente. Esto se confirma con las investigaciones de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en donde ponen el ejemplo de las transformaciones ecosistémicas que producen los aerogeneradores (molinos de viento) que, además de dañar el suelo y el ecosistema regional, solo producen una mínima cantidad de energía para la cantidad de consumo de una región. En este sentido, no se trata de reinventarse con inversiones nuevas que no aporten sino con aquello que tenemos que podemos mejorarlo.

Economía y trabajo

Se comenta por parte de algunos legisladores que esta reforma pretende acabar con el desarrollo económico del país, cuando en realidad es todo lo contrario. Efectivamente, con la “Reforma Energética” hubo apertura a la participación e inversión de privados, colocando un nuevo esquema de comercio. Sin embargo, ¿cuántos de estos nuevos negocios e inversiones beneficiaron a la población mexicana? La energía eléctrica doméstica fue aumentando periódicamente, así como la industrial. Los medidores que eran gratuitos se comercializaron indirectamente siendo estos prohibidos por Estados Unidos por ser dañinos para los usuarios y distribuidos en México sin responsabilidad alguna para los culpables de estas fechorías.

Además, los trabajos serían mejor pagados con las prestaciones superiores a las de la ley, ya que la IP mantiene un esquema particular que no beneficia a los trabajadores. En cambio, siendo parte del Estado se otorgarían todas aquellas prestaciones que durante décadas se han logrado como derechos.

Aunque para muchas personas esta iniciativa les parezca un retroceso, en realidad es una forma de asegurar el control de una parte fundamental del Estado, es decir, los beneficios son mayores a los que la IP establece. Cabe señalar que en la última década no se reflejó ningún avance en cuanto a la protección del medio ambiente o reducción alguna con dichas propuestas de energías renovables. Debemos considerar el balance de las MIAs que, de acuerdo con las NOMs y la leyes de la materia ambiental y sus derivadas establecen como norma obligatoria.

Reflexión

Debemos considerar esta iniciativa como una acción que pretende ser positiva en distintos sentidos. Derivado de algunos puntos específicos que anteriormente mencioné, es causa de brindar el beneficio de la duda, ya que si es retornar a una idea nacionalista del siglo pasado, pero con sentido común. En la actualidad son pocas las acciones en nuestro país que se pueden considerar como energías renovables o “verdes”. Los resultados de la última década lo demuestran. Además, la IP no ha presentado resultados favorables al medio ambiente sino todo lo contrario, su hambre por generar riqueza sin consecuencia alguna es uno de los puntos en contra de tener un respaldo absoluto que les permita obtener mayor confianza de la sociedad. ¿Qué tanto se le benefició al medio ambiente en los últimos años en las distintas ramas industriales con la IP al frente? ¿Existe algún indicador que demuestre las aportaciones favorables a los ecosistemas nacionales? Y en el caso de los trabajadores ¿Existen mejores empleos y condiciones de trabajo después de otorgarle a la IP la explotación de los recursos naturales de la nación?

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @JOHN_OLIVERA

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