Opinión

AMLO se preocupa por censura de Facebook y Twitter

Hay que preocuparse por la explícita intervención en la política de Twitter, el bloqueo de la cuenta de Trump se puede repetir en todas las latitudes y niveles.
domingo, 24 de enero de 2021 · 20:23

La mañana del jueves 21, los usuarios de Twitter con interés en la política nacional nos despertamos con la noticia de que dicha red sociodigital había bloqueado tres conocidas cuentas afines al Presidente Andrés Manuel López Obrador y a la llamada Cuarta Transformación que encabeza. Se aseguró que éstas habían violado las reglas de spam y manipulación de la plataforma, es decir, sin mayor detalle se sugirió que se trataba de uso de bots.

Era cuestión de tiempo para que la censura de ciertos discursos políticos aterrizara en la escena nacional, luego de que tanto Twitter como Facebook dieran de baja las cuentas de quien era hasta hace poco el Presidente de los Estados Unidos de América, el multimillonario Donald Trump. La justificación fue la de evitar la violencia, pues desde esas plataformas animó a sus seguidores a asaltar el Capitolio el 6 de enero pasado, alegando un supuesto fraude electoral en el conteo de votos que lo sacó de la Presidencia (Joe Biden tomó posesión como 46º presidente de Estados Unidos de América el 20 de enero).

En México eso desató un debate en todos los niveles. El Presidente Andrés Manuel López Obrador manifestó su preocupación de que sean empresas privadas quienes decidan sobre el derecho a la libre expresión y no las leyes de cada país. En el ambiente periodístico hubo un encontronazo entre la visión que considera que ningún acto de censura es festejable y quienes ponderan los valores democráticos por encima del discurso de quien sea. Entre los ciudadanos hubo desde quien defendió a Trump hasta quien se burló de esa defensa.

No hay alguien con un sentido mínimo de identidad (y hasta dignidad) en este país que pudiera sentir afinidad por Donald Trump y su discurso, el cual incluye mentiras y odio, entre otros, hacia los mexicanos. No obstante, la preocupación por el hecho de que las redes sociales más populares se hayan atrevido a censurar a quien ocupaba el puesto público más importante de Estados Unidos de América es la consciencia histórica de lo peligroso que es cuando las empresas de comunicación imponen sus candidatos y causas, por encima de las instituciones.

Quizá hemos olvidado muy rápido lo que representó la construcción mediática de la llegada a la Presidencia de la República de Enrique Peña Nieto apenas en 2012. Asimismo, hemos obviado el papel determinante que tuvo el libre flujo de información a través de las redes sociodigitales que hizo posible la alternancia en el poder en 2018. Preocuparse por la explícita intervención en política de Twitter no es preocuparse por un multimillonario racista, es prestar atención al hecho de que eso se puede repetir en todas las latitudes y niveles.

¿Pero si hubieses tenido la oportunidad de detener a Hitler a tiempo no lo habrías hecho? De entrada, cabe decir que ni Twitter ni Facebook detuvieron el discurso de Trump cuando empezó a incitar al odio, de hecho, facilitaron su crecimiento e incluso aportaron insumos discursivos a su campaña mediante la identificación de expectativas en el electorado. Ahora intervinieron, cuatro años después, quizá porque ya era malo para el negocio con la incertidumbre que aportaba.

El reto entonces y ahora (con toda la complejidad que esta época implica) está en ganar el debate con discursos más atractivos e información que se oponga a la ignorancia y el odio. Por cierto, puedo dar cuenta de que al menos dos de las cuentas afines a la 4T que fueron suspendidas estaban manejadas por personas de carne y hueso con un ingenio innegable para tuitear, quienes quizá caían en el fanatismo o empleaban estrategias de repetición de mensajes, pero eso existe también en el otro bando y toca a los ciudadanos decidirse por la mejor estrategia de comunicación.

Puedes conocer más del autor en su cuenta de Twitter: @avelazquezy

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