Opinión

La popularidad militar

domingo, 26 de julio de 2020 · 18:56

Twitter: @AleJuarezA

El presidente López Obrador, contrario a lo que muchos esperaban -me excluyo de eso-, ha utilizado como nunca a nuestras Fuerzas Armadas para diversas tareas. Al igual que sus antecesores, ha abusado de su calidad de Comandante Supremo, para asignarles funciones que no les corresponden.

Tampoco comparto que nuestras instituciones castrenses participen en actividades fuera de sus ámbitos constitucionales, pero mientras que muchos sólo se indignan por esta decisión del Ejecutivo Federal y se concentran en azuzar prejuicios contra militares, pierden de vista las causas históricas que favorecen este tipo de acciones. Aunque a muchos les incomoda -y hasta enfurezca- las Fuerzas Armadas de México cuentan con un gran respaldo entre la población civil. Esto no es casualidad.

Al final de la Revolución no había unas Fuerzas Armadas como las conocemos ahora. Eran más bien ejércitos personales al servicio de caudillos que buscaban sentarse en la silla presidencial. Esto era un problema para la estabilidad del país. Gracias a la destreza de personajes como Plutarco Elías Calles, Joaquín Amaro, Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho -ojo, todos militares- se logró que las Fuerzas Armadas se institucionalizaran y se subordinaran a la Presidencia, con las ventajas y desventajas que esto implicaba.

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Manuel u00c1vila Camachoud83cuddf2ud83cuddfd 44u00b0 Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, del 1 de diciembre de 1940 al 30 de noviembre de 1946. Partido Polu00edtico: Partido de la Revoluciu00f3n Mexicana Naciu00f3 en Teziutlu00e1n, Puebla, el 24 de abril de 1897. Cursu00f3 su educaciu00f3n primaria en el Liceo Teziuteco. Con el estallido de la Revoluciu00f3n, la familia se vio obligada abandonar su pueblo natal para establecerse en la Ciudad de Puebla, donde se agudizaron sus problemas econu00f3micos. Finalmente se instalaron en la Ciudad de Mu00e9xico y ahu00ed continuu00f3 sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria. Siendo todavu00eda un adolecente, u00c1vila Camacho se uniu00f3 a la Revoluciu00f3n para pelear contra el gobierno de Victoriano Huerta. En apenas 6 au00f1os, Manuel u00c1vila Camacho alcanzu00f3 el grado de Coronel y se le destinu00f3 al Estado Mayor de Lu00e1zaro Cu00e1rdenas. Durante los au00f1os de la guerra cristera (1926-1928) Manuel combatiu00f3 a los catu00f3licos en Michoacu00e1n y Jalisco. En 1922 fue designado Jefe Militar en Tabasco y durante el Gobierno de Lu00e1zaro Cu00e1rdenas desempeu00f1u00f3 el cargo de Secretario de Guerra y Marina. Al acercarse las elecciones presidenciales de 1940, se deslumbraron 2 posibles candidatos del PRM como posibles sucesores de Lu00e1zaro Cu00e1rdenas, el primero era Francisco J. Mu00fagica, mentor de Cu00e1rdenas, hombre de izquierda y radical; y el segundo, el moderado y conciliador u00c1vila Camacho. Contra todo pronu00f3stico el Presidente Cu00e1rdenas optu00f3 por u00c1vila Camacho a pesar de su poca experiencia en el u00e1mbito polu00edtico. Desde su campau00f1a Manuel u00c1vila Camacho comenzu00f3 a atenuar el radicalismo Cardenista, las elecciones se celebraron con violencia hacu00eda los numerosos seguidores del candidato opositor, Juan Andreu Almazu00e1n y sin duda el aparato oficial recurriu00f3 al fraude. Declarado vencedor, Manuel u00c1vila Camacho llegu00f3 a la Presidencia el 1 de diciembre de 1940. En su gabinete coexistieron diversas facciones, tanto Cardenistas como Revolucionarias y u00c1vilacamachistas, con rapidez se ocupu00f3 de conciliar entre los bandos y tranquilizar al Pau00eds de cara a un conflicto mayor, la Segunda Guerra Mundial. (Para seguir leyendo diru00edjase a la segunda parte) Fuente: Documentales Clu00edo

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Con la transición de presidentes militares a civiles, la subordinación continuó. Las Fuerzas Armadas se volvieron una pieza fundamental en la estabilidad del país. Al mismo tiempo, el sistema político les encargó la represión de diversos movimientos sociales, como el del 68 y los de la Guerra Sucia, entre otros. A pesar de lo anterior, las Fuerzas Armadas ganaban prestigio. ¿Por qué? Influyeron varios factores; mencionaré algunos.

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Francisco Plutarco Elu00edas Campuzano (Plutarco Elu00edas Calles)ud83cuddf2ud83cuddfd 39u00b0 Presidente de los Estados Unidos Mexicanos del 1 de diciembre de 1924 al 30 de noviembre de 1928. Partido Polu00edtico: Partido Liberal Constitucional (1916-1919) Partido Laborista Mexicano (1919-1929) Partido Nacional Revolucionario. Naciu00f3 en Guaymas, Sonora el 25 de septiembre de 1877. Se recibiu00f3 como maestro en 1894 y se dedicu00f3 a la enseu00f1anza en Hermosillo y Guaymas. En 1903 el Gobernador de Sonora Ju00f3se Maru00eda Maytoresa lo nombru00f3 comisario y se encargu00f3 de la aduana en Agua Prieta. En 1913 fue nombrado coronel y comandante de Hermosillo. En 1915 el Presidente Carranza lo nombru00f3 Gobernador y comandante militar de Sonora, como gobernador, promulgu00f3 leyes moralizadoras, como la prohibiciu00f3n de las bebidas alcohu00f3licas, logru00f3 avances en la aplicaciu00f3n de la justicia, abriu00f3 escuelas para huu00e9rfanos y expulsu00f3 al clero del Estado. En la rebeliu00f3n de Agua Prieta en 1920, Calles apoyu00f3 a Obregu00f3n contra Carranza, asesinado este en mayo, los dos sonorenses se convirtieron en las mu00e1ximas figuras de la revoluciu00f3n. Tras la aborrasca de la rebeliu00f3n de la Huertista, Calles tomu00f3 posesiu00f3n como Presidente el 1 de diciembre de 1924. Como Presidente tratu00f3 de repetir lo que habu00eda experimentado en Sonora como Gobernador. Quiso modernizar al pau00eds y reconstruir sus instituciones, racionalizu00f3 los presupuestos y mantuvo las inversiones productivas y sociales, se impulsaron los transportes, se labraron leyes y campau00f1as de salud pu00fablica, se exaltu00f3 el deporte y como en Sonora, se declaru00f3 la guerra al alcoholismo. Desde el principio de su mandato Calles no conociu00f3 la paz con el clero. En 1926 ante el cierre de escuelas religiosas y la expulsiu00f3n de sacerdotes extranjeros, la iglesia decidiu00f3 suspender el culto pu00fablico. Los obispos no llamaron a la rebeliu00f3n, pero la rebeliu00f3n estallu00f3 sin su consentimiento. (Para seguir leyendo diru00edjase a la segunda parte)

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Mientras que en Sudamérica hubo golpes de estado y dictaduras militares, en México los militares se alineaban a la política civil, alejándose así de la pesadilla latinoamericana. En la década de los cincuentas iniciaron los positivos planes de apoyo a la población civil en casos de desastre. Otro contexto fue que la Guerra Fría -que tuvo diversas expresiones en Latinoamérica- encontró una dimensión propia en nuestro país que, así como dialogaba con Estados Unidos, lo hacía con países como Cuba.

Otra influencia fue que los presidentes, empezando por Echeverría, comenzaron a asociarlos con los conceptos paz, orden interno, paz social, y otros similares. Esta tradición política que reforzaron con vigor López Portillo, De la Madrid y Salinas se resumió en la frase “Ejército de paz” que aunque se escucha bien, es debatible.

En otros países, las fuerzas armadas son herramientas de relaciones exteriores y están hechas para conservar la paz entre naciones de forma disuasiva, sin perder de vista que la guerra es su propósito esencial. Como México no tuvo amenazas de guerra con otras naciones, a nuestras Fuerzas Armadas se les empezó a utilizar de forma interna, a la vez que se descalificaba a las policías civiles, incluso desde la presidencia.

La suma interrumpida de estos hechos, más otros externos, como que en Estados Unidos se intensificó la política antidrogas en los ochentas, favoreció que a las Fuerzas Armadas mexicanas se les empezara a emplear para labores de seguridad pública, siendo esto un error que explicaré en la segunda parte de este texto. Esto es muy importante para entender mejor a nuestras Fuerzas Armadas. Es uno de los caminos no explorados hacia la paz que necesitamos.

*Este escrito es la opinión del autor y no representa a ninguna institución.

Las opiniones vertidas en la sección de Opinión son responsabilidad de quien las emite y no necesariamente reflejan el punto de vista de Gluc. 

 

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