Opinión

Soluciones, no protagonismo

domingo, 14 de junio de 2020 · 16:54

Twitter: @JavierAgustinCo

Debido a la contingencia de salud mundial COVID-19, México y el mundo han experimentado un cambio radical en su día a día. Cada país ha determinado la forma de atacarla; unos a través del confinamiento de la ciudadanía y cierre masivo de centros productivos, y otros apostaron a la inmunidad de rebaño, creando lineamientos específicos para la convivencia social, como lo implementaron en Suecia. Sin embargo, ninguna fórmula es perfecta y todas están bajo la lupa de la Ley de las Consecuencias Imprevistas, la cual establece que existen resultados no esperados o no anticipados, derivados principalmente de las acciones humanas que afectan a grupos sociales.

Bajo ese contexto, hoy nuestro país se encuentra en un punto coyuntural que nos presenta un panorama difícil tanto en lo social como en lo económico debido a las acciones tomadas; para disminuir el contagio, se nos obligó al distanciamiento social y, por lo tanto, al paro temporal de las actividades económicas no esenciales. Esto ha llevado al detrimento de la economía familiar, afectando a miles de trabajadores y empresas – siendo las MiPymes las más afectadas quienes emplean al 90% de los trabajadores del sector formal – y al sector informal, cuestión que se debe atender de manera urgente y ponerlo como prioridad en la Agenda Nacional.

Se han planteado diferentes medidas como posibles soluciones, pero éstas tienden a contraponerse sin establecer un plan integral. Si bien es cierto que se debe velar por el bienestar social a través de acciones que permitan a los más necesitados tener un grado de bienestar, también urge impulsar un paquete de estímulos fiscales que permitan respirar a la planta productiva, de lo contrario nos vamos a ver inmersos en el desempleo, lo que a su vez aumentará el índice de delincuencia, provocada por la falta de lo esencial para sobrevivir, tal y como lo vivió Jean Valjean, quien por robar un mendrugo de pan fue encarcelado en la célebre novela Los Miserables de Víctor Hugo.

Como país debemos de afrontar las Consecuencias de lo Imprevisto y eso solo lo vamos a hacer si se forma un equipo compuesto con todos los actores de la sociedad, que permita visualizar múltiples perspectivas para afrontar un problema. Debemos de recordar que para alcanzar una meta existen diversas alternativas para cada situación, se debe de dejar a un lado el ego y todo lo asociado a la búsqueda del protagonismo, ya que un equipo comparte los éxitos y asume las responsabilidades en los fracasos. Y como en su momento expresó Henry Ford:

“Reunirse en equipo es el principio, mantenerse en equipo es el progreso, trabajar en equipo asegura el éxito”.

No es momento de rivalizar por ver quién tiene la verdad absoluta, es el momento de hacer las cosas distintas para obtener resultados diferentes que impulsen al país a un desarrollo integral.