Opinión

BOA llorar

jueves, 11 de junio de 2020 · 08:45

Twitter: @abi_mt

Me cuesta trabajo decidir qué es lo que me parece más triste del patético “destape” del famoso Bloque Opositor Amplio (BOA)

  • Que tenga que ser el propio Presidente de México quien salga a señalar la existencia de un “Bloque Opositor Amplio”, porque el famoso bloque es incapaz de coordinarse y formarse, mucho menos de presentarse a sí mismo. 
  • El cuento chino de cómo el “confidencial” documento llegó a sus manos, y como todas las explicaciones de su origen regresan a la 4T.
  • Que el anuncio se haga como si se tratara de una grave crisis de estado. Como si el país no estuviera ya enfrentando un enemigo peligrosísimo que está acabando diariamente con cientos de vidas y dejando a nuestra economía en los huesos. Como si hiciera falta inventarnos problemas.
  • Que sea el propio Presidente quien desacredite el único documento que he visto que se atreve a decir que “el gobierno ha logrado mitigar el impacto económico de la crisis sanitaria”, y que lo presenta en alta estima, pues sugiere que MORENA como partido ha fallado y está viciado por encontrarse “alejado del Presidente”.  
  • Que el Presidente se haya inclinado por un nombre con tanta falta de encanto como “BOA”, sobre todo siendo artífice del pegajoso concepto de La Mafia del Poder™.
  • La casualidad de que la “mafia del poder 2.0” esté integrada por una lista de nombres que el Presidente se ha encargado de repetir hasta el cansancio desde el inicio de su gobierno y que hoy “casualmente” valida sus sospechas. Parece que sus adversarios van reclutando conforme AMLO ataca actores en la mañanera, porque A NADIE se le ocurre otro posible origen de tan fiel listado. 
  • Que BOA incluye nombres que lo acompañaron y apoyaron durante su campaña, mientras brillan por su ausencia prácticamente todos los miembros originales de La Mafia del Poder™. En las ausencias destaca la de quien AMLO señalara como el infame “jefe” de ese grupo: Carlos Salinas de Gortari. A juzgar por el documento, finalmente se jubiló o abandonó la cruzada por destruir al país, pero su recuerdo vivirá en los relatos del líder, cuando convenga.
  • La emoción de los propagandistas al ver sus sospechas confirmadas, y sus iracundas defensas en las redes sociales de lo que a todas luces es indefendible, otra vez. 
  • Que alguien en la 4T alberga la esperanza de que los mexicanos piensen que la única relación entre el gobierno de AMLO y las crisis de inseguridad y desempleo, sean unas líneas de un documento apócrifo “hecho por sus adversarios”.
  • Los jaloneos por los metadatos del documento, que ahora son la mejor forma para evidenciar torpes manos negras. Se extrañan los “complotistas” que cuidan sus rastros, pero supongo que esto es mucho pedir a complotistas que ni siquiera tienen la capacidad de ser reales.
  • Que ahora resulte que organizarse para proponer cosas diferentes a las de un gobierno en turno sea digno de presentarse ante los medios como un crimen. Raro giro para una democracia “plural”.

La realidad es que todo ha sido tan, pero tan patético, que es difícil escoger cuál es el componente más triste del asunto. Pero si tengo que escoger, diría que lo que me parece más triste es que la oposición en nuestro país es tan débil, que sólo existe en la mente del Presidente.