Opinión

El derecho ultraterrestre y el tratado de la Luna

domingo, 31 de mayo de 2020 · 18:52

Twitter: @IngridScarlett

El lanzamiento del cohete Falcón 9 con la cápsula Crew Dragón representa un avance histórico a casi 10 años que no se había enviado por parte de Estados Unidos una misión tripulada.

Ahora la NASA en conjunto con la empresa Space X de Elon Musk ¿pero quién es este hombre que decidió invertir tanto para lograr este sueño? 

Elon Musk es un físico, emprendedor e inventor sudafricano nacionalizado en Estados Unidos. Cofundador de PayPal, Tesla Motors, SpaceX, hyperloop, SolarCity, The Boring Compañy, Neuralink y OpenAI.

Con esta operación la NASA y Space X, podríamos decir que estamos un paso más cerca del turismo espacial, que es un concepto ya utilizado por esta y otras empresas que están pugnando por posicionarse en el futuro ofreciendo este servicio como una posibilidad asequible para las personas.

Como el caso del Yusaku Maezawa empresario japonés que afirma será el primer pasajero en ir a la luna sin ser astronauta, incluso se recuerda como anunció que buscaba acompañante para este viaje. Y aunque no está todo definido aún para la empresa Space X esta semana hubo también un “fracaso” con la explosión durante la prueba del Starship, un prototipo de cohete diferente al que está relacionado con el reciente lanzamiento del Crew Dragon.

Recordemos también que el pasado lunes 6 de abril de 2020 el presidente estadounidense Donald Trump firmó una orden ejecutiva en la que aprueba que su país pueda explotar los recursos en la luna y otros cuerpos celestes. Como era de advertirse Rusia reaccionó, calificando el decreto como "inaceptable.

Sabías que existe el Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, la Luna y otros cuerpos celestes y entró en vigor en 1967.

Este tratado establece los principios básicos en torno a la exploración y el uso del espacio ultraterrestre y que su uso debe llevarse a cabo en beneficio de intereses de todos los países y que la Luna y otros cuerpos celestes no pueden ser objeto de apropiación nacional o reivindicación de soberanía, existe también el Acuerdo de rescate para ayudar a cualquier astronauta que se encuentre en peligro no importando su nacionalidad, también la Convención de responsabilidad donde se establece la responsabilidad de las naciones por daños causados por las actividades espaciales, el Convenido de registro donde los países y los considerados como potencias espaciales deben registrar los objetos lanzados al espacio y también el Tratado de la luna como regulación internacional que debe supervisar la extracción de los recursos de la luna y otros cuerpos celestes dentro del sistema social.

Se considera por acuerdo de las naciones suscritas que la Luna y los planetas son “Herencia común de la humanidad” pero Estados Unidos no está adherido, a este tratado al igual que otros países considerados potencias espaciales, sin embargo expertos en materia jurídica coinciden que la posible explotación de los recursos del espacio no está exenta de un marco legal.

Empero para el presidente de Estados Unidos este tratado no refleja el futuro para guiar a los estados nacionales en relación al descubrimiento científico a la comercialización, promoción y explotación a largo plazo de los recursos de la Luna, Marte u otros cuerpos celestes. Léase para Estados Unidos entre comillas (conquista y apropiación).

Por eso Estados Unidos no considera el Tratado de la Luna como reflejo del derecho internacional consuetudinario. Es decir que los recursos que están fuera de la tierra no son vistos como patrimonio de la humanidad en beneficio de todos.

Esto seguirá dando mucho de qué hablar, suena muy bonito a todos nos emociona la idea que el ser humano pueda llegar a niveles que parecían ser solo ciencia ficción, pero dónde queda la reivindicación de soberanía o los modos de adquisición territorial ultraterrestre de acuerdo a la responsabilidad internacional.

Por eso es necesario de los Estados nacionales formen un consenso internacional admitiendo la total validez del Tratado de la Luna como expresión del Derecho Internacional Consuetudinario, buscar procedimientos adecuados para explotar los recursos naturales ultraterrestres. Así como posteriormente reglamentar el uso pacífico del espacio ultraterrestre porque este es:

“Herencia común para la vida y herencia común para la humanidad". 

¿Habrá alguien en México que quiera invertir en el espacio, hacer investigación científica en otros planetas para conocer sus recursos? ¿Qué está haciendo nuestro país para pensar en ese futuro que ya no se ve tan lejano?