Opinión

El mercado laboral de claroscuros que recibió al Covid-19

lunes, 25 de mayo de 2020 · 13:59

Sobre la mesa

Twitter: @gerardohdz_p

¿Qué clase de empleo queremos salvar? ¿Qué tipo de empleo está pidiendo la Iniciativa Privada que se proteja? Vale la pena preguntarnos esto una vez que pase la pandemia, porque definitivamente el trabajo digno no es un distintivo de nuestro país.

Antes del Covid-19, nuestro mercado laboral se encontraba lleno de claroscuros, el escenario era de matices y contrastes. Por un lado, teníamos una tendencia a la baja en la informalidad, en un nivel histórico bajo, aunque eso no significa que continúa siendo alta; la desocupación se mantuvo relativamente estable con un incremento muy leve. En la otra cara de la moneda, encontramos más personas en la calle buscando trabajo, la subocupación se disparó.

La fotografía que nos dejó la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) sobre el primer trimestre de 2020 nos da un panorama claro de cómo se encontraba nuestro mercado laboral antes del Covid-19. Si bien, teníamos menos informalidad y el desempleo no aumentó de manera considerable, sí incrementó el número de personas que tienen la necesidad de encontrar un trabajo complementario o un nuevo empleo.

De acuerdo con la ENOE, que elabora el Inegi, la informalidad laboral se posicionó en 56% -un nivel histórico bajo- y la desocupación registró 3.5%, a penas un incremento de 0.1 puntos porcentuales con respecto al primer trimestre del año pasado. Sin embargo, la subocupación pasó de 7 a 8.7%, un millón 24,992 personas se sumaron a estas filas en un año.

Un 8.7% equivale a 4.8 millones de mexicanos en las filas de la subocupación; es decir, trabajadores mexicanos con jornadas cortas o con la necesidad de laborar más tiempo para cubrir sus necesidades y, por tanto, buscando una actividad complementaria o un nuevo trabajo.

Otro indicador preocupante fue la Tasa de Presión General, que mide la proporción de personas que se encuentran buscando un nuevo empleo, tanto desocupados como ocupados. Esta tasa pasó de 6.7 a 7% y significa que hay 258,408 personas más en esta condición.

La pregunta es ¿por qué había más personas en la calle buscando chamba? La precariedad es quizá la respuesta más acertada.

Para nadie es un secreto que nuestro mercado laboral está precarizado, sueldos bajos y poca garantía de los derechos laborales, incluso en la formalidad.

El mercado laboral mexicano que recibió al Covid-19 presentaba síntomas de enfermedad crónica, con una precariedad que se traduce en más personas en la calle buscando una segunda actividad o un nuevo empleo, porque simplemente el trabajo que tienen actualmente no les ayuda a cubrir sus necesidades.

Es difícil predecir cuál será el impacto del Covid-19 en el mercado laboral, pero es seguro que tendrá una incidencia en el empleo y no será del todo positiva.

Hoy, que tanto se pide la protección del trabajo, debemos detenernos a pensar qué clase de trabajo queremos proteger ¿Queremos la protección al empleo precario o al empleo digno? ¿A qué tipo de empleo se debe apoyar después de la pandemia?

Algo está claro, no todo el empleo en nuestro país es bueno y el Covid-19 debe ser la punta de lanza para que transitemos al trabajo digno.