Obesidad y coronavirus: una pareja mortal

sábado, 2 de mayo de 2020 · 08:34
Twitter: @rodrigosanmx Esta semana, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell dijo que la obesidad y los padecimientos relacionadas a la enfermedad le pasan una cuota al país del 50% de los decesos a nivel nacional. “Estas enfermedades crónicas (obesidad, diabetes e hipertensión, comorbilidades del COVID-19) están asociadas con la mala nutrición. Son graves problemas de salud pública en México”, dijo el funcionario. Apenas hace unos meses, el Instituto Nacional de Salud Pública se anotó un gol en el que trabajó por varios años: la aprobación en cámaras de la ley de etiquetado frontal en alimentos y bebidas. En 2019, México se convirtió en el cuarto país en América Latina en aprobar este tipo de medida que, de acuerdo con Expansión, consiste en la impresión de un rótulo octagonal frontal que da a los consumidores las características de un producto alimenticio empaquetado. Podría interesarte: Senado hace nuevo etiquetado de alimentos Asimismo, se prohibió la utilización de caricaturas y personajes de ficción como parte de la publicidad de alimentos altos en azúcares y grasas saturadas. Adiós al Tigre Toño, Pancho Pantera y Sam el Tucán. La batalla legislativa, se dio a través de las cámaras empresariales, COPARMEX Y Consejo Coordinador Empresarial, quienes lucharon para que las empresas de ultraprocesados no vieran afectados sus intereses frente a la salud pública. Argumentaban que la medida es ‘paternalista’ y ‘toma el pelo’ a los consumidores. De cara a la pandemia de COVID-19 se viene un problema grave para los mexicanos: la desafortunada liga que existe entre el riesgo de mortalidad del coronavirus con trastornos con obesidad, diabetes e hipertensión. Te puede interesar: Diabetes : la pandemia en México que… ¿nadie ve? Y es que, de acuerdo con la Secretaría de Salud, el 70% de los mexicanos padece algún tipo de sobrepeso u obesidad, que son enfermedades que desatan diabetes e hipertensión. Estos pacientes cuestan al erario millones de pesos anuales y ponen en jaque a un sistema de salud que lleva años en bancarrota. Fuera de los famosos ‘antojitos’ mexicanos, que también contribuyen al alto índice de obesidad nacional, la industria de alimentos ultraprocesados ha sido irresponsable: ponen la ganancia económica sobre la salud de los mexicanos y tuvo que llegar el COVID-19 a poner este tema en la mesa de discusión, de nueva cuenta.