Opinión

Militar malo

domingo, 17 de mayo de 2020 · 15:48

Twitter: @AleJuarezA

Hace unos días el Presidente publicó un decreto por el cual nuestras Fuerzas Armadas participarán de forma ininterrumpida en tareas de seguridad pública por lo que resta del sexenio. Esta decisión es un error.

El decreto también generó algo de rechazo porque básicamente repite la equivocada estrategia en seguridad que nuestro país ha padecido desde el año 2006 y que no ha brindado ni paz ni seguridad y que por el contrario, ha acentuado la violencia.

Como marino militar que ahora está en la academia civil veo dos puntos:

El primero es el motivo político de esta decisión. Una solución real implica invertir en la formación de policías civiles profesionales y capacitadas y optimizar la procuración de justicia. Esta solución es la mejor pero es de muy largo plazo, más de seis años, es decir, los políticos no podrían capitalizarla electoralmente. Por esa razón prefieren ordenarle a nuestras Fuerzas Armadas que intervengan. A ellas no hay que formarlas, sólo hay que ordenarles, y además, una importante parte de la población las aprecia. Por lo tanto en varios sectores es bien recibida su participación.

Lo segundo que noto es la naturaleza del rechazo. Comparto la idea de que es un error y debe rechazarse, mi cuestionamiento es la forma en que se está rechazando. No son pocos los colectivos y figuras de opinión que recurren a la fórmula de señalar a nuestros soldados, pilotos y marinos como los «malos del cuento». Hacen sus desplegados con abundantes imágenes que colocan a nuestras tropas como agentes del mal, fomentando prejuicios hacia las Fuerzas Armadas y señalándolas como un problema cuando ellas no lo son.

La Marina, el Ejército y la Fuerza Aérea también han sido gravemente afectadas por esta decisión política.

Los últimos tres Comandantes Supremos, Calderón, Peña Nieto y López Obrador abusaron de la subordinación, respeto y obediencia militar al poder civil para sus propios fines y eso es lo que olvidan los colectivos.

Los colectivos también olvidan que la institucionalización de nuestras Fuerzas Armadas es un gran éxito en la historia de México, que gracias a ella nuestro país se alejó de la pesadilla de los golpes de estado y dictaduras militares que asolaron a varios países de Latinoamérica.

La institucionalidad militar también ayudó al fortalecimiento de la democracia y su transición de un partido hegemónico a la alternancia.

Quienes señalan a nuestras Fuerzas Armadas lo que en realidad deberían de estar criticando es que se abuse de su institucionalidad y no juzgar a nuestros soldados, pilotos y marinos que tienen un digno compromiso de servir al país.

¿Por qué no mejor se centran en quienes han ejercido el cargo de Comandante Supremo? ¿Acaso es más fácil señalar a un militar que saben que no contestará por institucionalidad?

¡Qué valiente activismo!

Es claro que en estos ya casi catorce años ha habido errores y que malos elementos han cometido graves delitos que deben ser juzgados y sentenciados. Esos malos efectivos han dañado la imagen militar, pero señalar a la totalidad de las Fuerzas Armadas por ellos es un despropósito como el decreto del Presidente.

Ya llegarán otras candidaturas que aspiren a ser Comandante Supremo. Cuando eso pase, lo mejor será que toda la ciudadanía exijamos auténticos proyectos militares.

A pesar de todo, quienes nos señalan a nosotros los militares en vez de señalar a quien da la orden, tengan certeza de algo: un «militar malo» arriesgará su propia vida para salvarlos si están en peligro.

#SolucionesDeRaíz

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