Opinión

¿Y las políticas culturales de apoyo y reactivación económica ante COVID-19?

jueves, 14 de mayo de 2020 · 14:37

Twitter: @AlfiePingtajo

Este miércoles anunciaron el plan de reapertura de las actividades, bautizado como: regreso a la “nueva normalidad”.

Hay que precisar: esta columna se escribe los miércoles y se manda a programación del portal, antes del mediodía del jueves. En este lapso, aún no se ha dado a conocer “más detalles o especificaciones sobre la “nueva normalidad”. Hasta el momento es un plano muy general.

A mí y a otros tantos más nos interesa conocer cómo se apoyará a la comunidad artístico/cultural de México. Se ha hablado, desde la Presidencia, de planes y más programas asistenciales para los más pobres y algunos aspectos para las MiniPyMes; pero aún no sabemos, a ciencia cierta, qué se tiene planeado para temas culturales.

En semanas pasadas la Secretaría de Cultura, en conjunto con el Fonca, lanzó la Convocatoria para Creadores y Artistas COVID19; el objetivo es apoyar a la comunidad artística y generar contenidos para que la sociedad pueda acceder a una oferta cultural ad hoc a la contingencia, muchos fueron los beneficiados.

La misma Secretaría de Cultura, en conjunto con el Centro Cultural Helénico, lanzó la Convocatoria Espacios Escénicos Independientes en Resiliencia, cuya finalidad es otorgar un apoyo económico a los espacios escénicos del país que permanecen cerrados a raíz de la contingencia. Recientemente salieron los resultados y los beneficiados también son un número importante:

Estos apoyos son plausibles y representan un gran esfuerzo. Sin embargo, sigue faltando que la Secretaría de Cultura presente un plan de reactivación de las actividades culturales; un plan trazado en conjunto con la Secretaría de Hacienda y la comunidad cultural.

El Colegio de Productores de Teatro publicó 25 propuestas económicas para atender el impacto de la crisis del COVID19 en el sector de las artes escénicas:

Algo similar tendría que estar presentando Alejandra Frausto (titular de la Secretaría de Cultura); pero o no tiene idea o no le interesa. Y ya no hablemos de otras disciplinas o ramos culturales como: cine o la industria del libro.

Alejandra Frausto y su pobre desempeño

Meses antes de las elecciones, uno podía ver a Alejandra Frausto -en diversos eventos culturales en la CDMX- apoyando a sus amigos o buscando adeptos a su proyecto. Muchos de los creadores y artistas que la apoyaron, hoy han sido traicionados o defraudados con la desaparición de los mandatos y fideicomisos culturales y la disminución del presupuesto anual a la Secretaría de Cultura.

El trabajo de Alejandra Frausto, en temas de políticas culturales, ha sido pobre con tintes de incipiente:

No supo defender al Fonca ni ningún otro fideicomiso o mandato alojado en Cultura; la promoción a la lectura -prácticamente- ha quedado en manos del FCE y de Beatriz Gutiérrez Müller; la última edición de FILIJ fue desangelada y pobre; no han logrado resolver el tema del #capitulo3000 en el que están inscritos la mayoría de los trabajadores culturales, al más puro estilo del outsourcing; y el novedoso programa de Vinculación cultural: Milpa cultural (semilleros creativos, Convites culturales y Jolgorios: celebraciones públicas de arte y cultura, etc.), cuyo fin era realizar un diagnóstico de las necesidades culturales de ciertos municipios prioritarios por su condición de vulnerabilidad social; no ha presentado avances o resultados contundentes, a ya casi un año de distancia.

Y ya no digamos su silencio ante las ofensas a la comunidad cultural emitidas por Irma Sandoval (titular de la Secretaría de la Función Pública) y su esposo John Ackermann o su falta de postura ante las políticas ejercidas por Paco Ignacio Taibo II contra las Editoriales Independientes con referencia al incumplimiento de pago a las mismas por las deudas contraídas por Educal.

Pero al parecer, ya es costumbre de Alejandra Frausto decepcionar, como lo ha señalado Carlos Nava sobre su labor al frente del Instituto Cultural de Guerrero o como constan los diversos escándalos que han enmarcado a la Secretaría de Cultura: falta de pagos, subejercicio presupuestal, la cancelación de programas y posibles despidos de personal del IMER y el préstamo del Palacio de Bellas Artes a la secta Luz del Mundo para festejar a Naasón Joaquín García (hoy encarcelado en USA por violación de mujeres y menores).

¿Logrará reaccionar y ganarse -nuevamente- la confianza de la comunidad cultural?