Opinión

Contra las olas de la crisis

miércoles, 13 de mayo de 2020 · 16:39

Twitter: @JOHN_OLIVERA

Tal parece que las malas noticias no cesan ante la resistencia del mundo frente a la contingencia sanitaria. Como lo mencioné anteriormente en mi artículo “Segundo combate, crisis económica” las secuelas de la pandemia tendrán reacciones a corto, mediano y largo plazo. De acuerdo con el artículo de La Jornada publicado ayer 13 de mayo “Perdidos, más de 555 mil empleos en abril” (corresponsal, Ángeles Cruz Martínez), se menciona los efectos económicos que se han generado por el Covid-19. Uno de estos es el desempleo y la falta de liquidez de las empresas para solventar pagos a salarios y proveedores. Por lo que, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en abril 6 mil 689 patrones se dieron de baja. Si no se atiende correctamente puede traer buenos o malos resultados.

¿De qué depende la reactivación económica del país?

Quienes sostienen la economía nacional son, por así decirlo, la “clase media” -término que menciono sin ser despectivo-, ya que es donde el activo circulante es constante y mantiene el flujo de los ciclos económicos, es decir, existe fluidez en la compra y venta de productos y servicios que genera movilidad en los sectores productivos. Por tal razón, para iniciar con la reactivación económica será necesario abrir las industrias productivas como ya lo han señalado algunas autoridades federales, con prevención y extremo cuidado para evitar contagios.

De forma paralela se tendrá que incentivar el consumo local para fortalecer el ingreso familiar. Los pequeños y medianos negocios generan capacidades extraordinarias de consumo. Esta medida será la base para impulsar de forma radial y paulatina la activación económica de los Estados y la Federación.

Por otro lado, como segundo escalón se tendrá que apoyar a las PyMEs que se dieron de baja y aquellas que han resistido parte de la crisis. La prioridad del Estado es garantizar la seguridad en el empleo y el bienestar económico-social.

No debemos olvidarnos de…

La valoración misma como especie de nuestra presencia en el planeta. Las diferentes crisis, antes y después del Covid-19, ya que si bien es cierto que esta contingencia sanitaria ha pausado muchos proyectos políticos, económicos y sociales. También nos ha brindado una oportunidad de reflexión para la humanidad; sea esoterismo, profecía bíblica o reacción de la naturaleza, la realidad es que no podemos dejar de tener responsabilidad de lo que, como especie, hemos provocado al planeta y a la sociedad misma. Tercera Ley de Newton: principio de acción y reacción.

Cuáles son las luchas reales que se esconden en las sombras de estas crisis. China ha expuesto al mundo entero su potencial a través de la Red 5G que promete la modernidad, seguridad e innovación global. En teoría esto es un proyecto de cambio radical para la humanidad, pero en la praxis es un instrumento para metodológico para terminar con la globalización y de adaptación al término mundial.

Adicionalmente, el sistema económico mundial cambiará en los próximos años, es decir, la moneda material será obsoleta y la modernidad comenzará a través de criptomodenas que “garantizarán” la paz, seguridad y equilibrio económico. Todo será controlado a través de mecanismos identificables, observados por uno o varios ojos del nuevo ordenamiento mundial. Sin duda, esto será la nueva civilización del planeta, única, unificada.

Reflexión

México es uno de los países con mayor riqueza natural en el mundo debido a su biodiversidad y localización geográfica. Cuenta con una lista de múltiples razones para ser una nación en potencia impulsora de los nuevos objetivos futuros que permitan el equilibrio mundial de la civilización y la naturaleza; creando sinergias proactivas con otros Estados nación.

Los objetivos mundiales se han manifestado en sus diferentes medios y formas. Si nuestro país logra trabajar al interior de manera tripartita -gobierno, sector empresarial y sociedad- con el único fin de llegar a la potencialidad requerida. En los próximos años podríamos convertir el sistema económico de explotación de recursos naturales a sustentabilidad; mejorando las condiciones de vida de la población y del planeta mismo.