Opinión

La indolente instrucción de Sheinbaum para el cierre del Congreso local

martes, 12 de mayo de 2020 · 19:15

Twitter: @DianaSanchezBar

Hace más de dos meses, en este y en otros espacios, hemos denunciado el abandono y la exclusión del sector informal, de los apoyos otorgados por el Gobierno de la Ciudad de México, como medidas emergentes para promover el resguardo domiciliario y contener la pandemia del COVID-19.

¿Qué significa esto? Sencillamente, que el Gobierno de la Ciudad de México no ha hecho nada a favor de las y los trabajadores no asalariados de la capital. Hablamos de más de un millón trescientas mil familias dejadas a su suerte durante la mayor crisis sanitaria y económica de que se tenga registro.

Pero ahí no para la cosa. El gobierno de la doctora Sheinbaum no solo ha tomado una posición de firme desprecio a las mujeres y hombres que viven del comercio en el espacio público. También ha instruido a su bancada en el Congreso de la Ciudad de México, a que cierre cualquier posibilidad de apoyo desde el Poder Legislativo de la Ciudad.

Así es, la bancada de Morena en el Congreso local actúa por mandato y consigna de Claudia Sheinbaum contra los trabajadores no asalariados.

¿Por qué actúan así? Me negaba a creerlo pero ahora es evidente: Tienen la firme intención de “ordenar al comercio”, asfixiando a las y los comerciantes.

Durante las últimas semanas se había abierto una ventana de esperanza con nuestros representantes populares.

El PRI y otras fuerzas de oposición habían impulsado y construido una ruta jurídica para atender el problema y lograr la interlocución con la Secretaría de Administración y Finanzas, la Secretaría de Desarrollo Económico y la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo, todas de la Ciudad de México.

Sin embargo, en otro acto de soberbia y despreció hacia las y los trabajadores, Morena, la fuerza mayoritaria en el Congreso de la capital, impidió en sesión virtual celebrada el 11 de mayo, que se aprobara un acuerdo para que los funcionarios informaran si, derivado de la emergencia sanitaria, las personas que ejercen el comercio popular son beneficiarias de algún programa o acción social del Gobierno de la Ciudad o de alguna de las alcaldías y, en su caso, que explicaran en qué consisten dichos programas.

Eso no es todo. El acuerdo que frenó Morena —con sus votos y su indolencia— también buscaba establecer una mesa de trabajo virtual con los titulares de las dependencias responsables, con el fin de atender la petición de apoyo de varias organizaciones sociales, a las personas dedicadas al comercio popular o no asalariadas, con motivo de la situación de emergencia sanitaria en la Ciudad de México.

Como recordarán, desde los primeros días de marzo, múltiples organizaciones y líderes del comercio popular hemos insistido en la necesidad de atender mediante apoyos directos u otros programas públicos, a uno de los sectores más afectados por las necesarias medidas de distanciamiento social y resguardo domiciliario.

Desde el primer día, el Gobierno obligó a las y los comerciantes a optar por la salud o por el trabajo. Una decisión trágica, en toda la extensión de la palabra, porque cualquier decisión que tomaran pondría en riesgo su vida. Así lo expresamos muchas personas que luchamos por el comercio popular: o nos mata el coronavirus o nos mata la pérdida de la totalidad de nuestros ingresos.

El Gobierno que prometía cumplir la máxima de su líder, “por el bien de todos, primero los pobres”, ahora ha olvidado a sus grupos más vulnerables al momento de definir sus programas sociales y sus políticas públicas.

Claudia Sheinbaum cerró las puertas de su gobierno para la construcción de alternativas con sus principales secretarías, después ordenó que esas mismas puertas se cerraran desde el Congreso, a través de una absoluta subordinación de la bancada de Morena.

La oposición, en aras de no ignorar a sus representados como lo hace el partido mayoritario, deberá insistir en la construcción de acuerdos para hacer trabajar al gobierno central o condenar a muerte a las familias que dependen del comercio en vía pública.