Opinión

Salario demasiado mínimo

El salario mínimo ya subió en 2019 y 2020 y quienes preveían un aumento inflacionario 1 a 1, se equivocaron.
martes, 22 de diciembre de 2020 · 15:33

Twitter: @AnaCecilia_Rdz

El Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) acordó el miércoles, sin unanimidad, aumentar el salario mínimo de 123.22 a 141.7 pesos diarios a partir del 1 de enero de 2021. El Gobierno, representado por Conasami, votó a favor de la propuesta, así como el sector obrero, que puso sus 11 votos a favor. Por su parte, los integrantes del sector privado votaron en contra, y advirtieron el riesgo de mayor desempleo y cierre de empresas como consecuencia del aumento al salario mínimo, al argumentar que en la discusión no se consideró el impacto de la pandemia en las empresas y la falta de apoyos gubernamentales para mantener el empleo.

Destaca que quienes votaron a favor de la propuesta son quienes defienden intereses colectivos, no privados: gobierno y trabajadores. Se entiende que la IP haya votado en contra porque conservan ciertos prejuicios. Desde la década de los ochenta, el grupo de economistas que forjó la narrativa del desarrollo, y que a falta de un nombre menos escolar seguimos ubicando como “Consenso de Washington”, volvió parte del sentido común económico que el salario no debía subir si se quería controlar la inflación. Esto fue a partir de la teoría de la demanda agregada de Keynes, que no se actualiza en todas las circunstancias y que sin embargo se adoptó a pie juntillas y provocó la precariedad salarial a lo largo de décadas.

Los detractores, además, saben que esto no es un tema de agenda ideológica. Desde antes de la pandemia, y por presiones durante la negociación del nuevo T-MEC, fue necesario dignificar el salario mínimo, pues era tan bajo que para los otros socios comerciales era una competencia desleal de capital humano. Y es que, aunque cueste creerlo, teniendo en cuenta el tamaño de la economía mexicana y la inequidad fiscal que existe, el salario mínimo calculado por hora en México sea menos de la mitad que el de Colombia, Chile, Costa Rica, por hablar de la región, y la tercera parte de países como Polonia, Estonia, y Hungría. Hablo de esos países para que se note que el salario mínimo en México es precario, ni siquiera comparado con países ricos, sino con otros países pobres o emergentes, mucho más pobres y con economía más pequeña que México.

Pero el punto central es que el salario mínimo ya subió en 2019 y 2020 y quienes preveían un aumento inflacionario 1 a 1, se equivocaron. Tan solo en 2019, el salario mínimo subió 16% y la inflación se mantuvo en 4.83%. En 2020, subió 20% y se estima que la inflación cerrará en menos del 4%. Definitivamente el salario mínimo es una medida que hay que manejar con cuidado, pero no como costo fijo para que los más pobres cada vez tengan menos poder adquisitivo. Quienes así lo pretenden (con sus moños y falacias, es lo que pretenden) deben revisar sus modelos, de todo.

 

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