Opinión

Salario mínimo 2021: entre lo justo y lo injusto

Las MiPymesson los negocios con la mayor proporción de trabajadores con el mínimo y quienes absorberán en totalidad el incremento. 
lunes, 21 de diciembre de 2020 · 15:58

Sobre la mesa
Twitter: @gerardohdz_p

La recuperación del poder adquisitivo del salario mínimo ha sido uno de los ejes de la política laboral del gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador y quizá uno de los aspectos más positivos. 

En dos años, los aumentos han sido históricos. En 2019, con un incremento de 16% el piso salarial mínimo pasó de 88.36 a 102.68 pesos y en este 2020, con un alza del 20%, ascendió a 123.22 pesos. En la Zona Libre de la Frontera Norte (ZLFN), conformada por 43 municipios, aumentó al doble hace un año y posteriormente, tuvo un ajuste de 5 por ciento. 

Para el 2021, el aumento acordado en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami), es de 15% tanto para el salario mínimo general como el de la ZLFN. El siguiente año, el salario mínimo pasará de 123.22 a 141.70 pesos y en la Zona Libre de la Frontera Norte, de 185.56 a 213.39 pesos. 

El aumento de 15% ha sido polémico por el contexto económico del país y la situación que enfrentan muchas Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPymes), los negocios que por lo regular pagan los mínimos. El sector patronal estaba de acuerdo con este aumento, siempre y cuando el Estado absorbiera una parte, pero eso no ocurrió. 

Desde la óptica del gobierno y los trabajadores que buscan continuar con la recuperación del salario mínimo que durante muchos años se degradó al máximo de perder más del 70% de su poder adquisitivo, el aumento es justo. Sin embargo, también tienen razón los empresarios que afirman que el incremento podría ser el último empujón para que se extingan algunas empresas. 

El salario mínimo para 2021 le da la razón tanto a quienes están a favor como en contra. Todo depende con el cristal con que se mire. 

¿Es lo justo un incremento de 15%? Si lo vemos desde la perspectiva en que lo ve el gobierno y probablemente, los 4.5 millones de trabajadores que se beneficiarán con el alza, la respuesta es sí. 

La meta del gobierno federal es cerrar el sexenio con un salario mínimo de 171 pesos. Es decir, en las siguientes tres revisiones se debe acumular un incremento de cerca de 21% para alcanzar el objetivo.

El interés del gobierno por recuperar el poder adquisitivo del salario mínimo no es trillado. En 1980, México ocupaba el lugar 12 entre los países con los pisos salariales mínimos más altos (considerado en dólares), para 1990 México bajó al lugar 30 y en el 2000 salimos de la lista de las primeras 30 naciones. 

Actualmente, nuestro país se ubica en el sitio 84 y con el aumento se espera un avance de ocho posiciones para quedar en el lugar 76… Sin considerar los ajustes que hagan los demás países. La brecha con el mundo es amplia. 

¿Por qué se degradó tanto el salario mínimo en México? La respuesta tiene varias explicaciones, una de ellas es que, los incrementos estaban por debajo de la inflación, eso significa que los aumentos no alcanzaban a cubrir el de los precios y se iba perdiendo el poder adquisitivo. Otro motivo, es que nuestro país comenzó a venderse como una región de mano de obra barata para atraer inversión. 

La realidad, es que el salario mínimo de México continúa siendo uno de los más bajos de América Latina y del mundo, a pesar de los dos últimos aumentos históricos, los cuales han roto con el mito de que el salario no podía tener incrementos altos porque afectaría la inflación. 

¿Es justo un incremento del 15%? Si respondemos la pregunta desde la óptica de los empresarios, definitivamente no lo es. 

Luis Felipe Munguía, presidente de la Conasami, explicó que, en términos reales, el incremento del salario para las empresas será de 2.23% y no 15 por ciento. Esto es, porque los trabajadores con ingresos entre 123.22 y 141.70 pesos; es decir, el salario mínimo de 2020 y el de 2021, ganan en promedio 134.51 pesos y sólo requieren que los empleadores suban 7.19 pesos la remuneración para alcanzar el nuevo piso salarial. 

Además, a nivel nacional el costo laboral de todos los empleadores sólo se elevaría 0.41%, lo que se traduce 29.1 millones adicionales. 

La explicación tiene sentido. Pero, ¿qué pasa con aquellos trabajadores que no integran el promedio, los que sí ganan el salario mínimo actual? Es aquí donde el argumento de los empresarios no debe ignorarse. Las MiPymes, son los negocios con la mayor proporción de trabajadores con el mínimo y quienes absorberán en totalidad el incremento. 

En un contexto de contracción económica fuerte, la extinción de un millón de MiPymes a causa de la pandemia y 47% de ellas que sólo podrán sostenerse 12 meses más si los ingresos no mejoran, un aumento de 15% de costo por trabajador, más lo que ello implique, sí podría ser el último empujón a la extinción. 

Así que, en efecto, tiene razón el gobierno y la fuerza laboral de continuar con la recuperación del salario mínimo, pero también tienen razón los empresarios -sobre todo los microempresarios- del impacto que esto pueda generar en la continuidad de sus negocios. 

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